El exjugador del Necaxa y comentarista deportivo dedicó más de cuatro décadas a los medios de comunicación, donde destacó por sus cuestionamientos a los directivos y a la Selección Mexicana.
CDMX.- El periodismo deportivo mexicano está de luto. Carlos Albert Llorente, quien pasó de defender los colores del Necaxa a convertirse en uno de los analistas más críticos del futbol nacional, falleció este martes 3 de noviembre a los 83 años de edad.
La noticia fue dada a conocer por distintos medios de comunicación y compañeros de profesión, quienes recordaron su trayectoria y la firmeza con la que defendió sus opiniones tanto dentro como fuera de las canchas. Hasta el momento no se han informado oficialmente las causas de su fallecimiento.
Nacido el 10 de julio de 1943 en la Ciudad de México, Albert inició su carrera profesional como defensa central del Necaxa en 1961, institución en la que permaneció durante una década y con la que conquistó la Copa México.
También vistió la camiseta de la Selección Mexicana en los Juegos Olímpicos de Tokio 1964 y formó parte del representativo nacional que obtuvo el campeonato de los Juegos Panamericanos de Winnipeg 1967.
Sin embargo, su paso por el futbol profesional terminó en circunstancias poco habituales. Su intento de impulsar la creación de un sindicato que defendiera los derechos de los jugadores provocó un enfrentamiento con los dirigentes de los clubes, situación que derivó en su exclusión de la Primera División.
Aquella postura frente a las estructuras de poder del futbol mexicano terminaría por convertirse en una característica de su posterior trayectoria periodística.
De las canchas a los micrófonos
Tras concluir su etapa como futbolista, Carlos Albert encontró en los medios de comunicación un espacio desde el cual continuó vinculado al deporte.
Durante más de 40 años participó como narrador, comentarista y analista en distintas empresas, entre ellas Imevisión, posteriormente TV Azteca, ESPN, Fox Sports, Radio Centro y La Octava Sports.
Su estilo frontal lo convirtió en una figura reconocible para varias generaciones de aficionados. A diferencia de otros comentaristas, Albert acostumbraba cuestionar abiertamente las decisiones de entrenadores, federativos y propietarios de equipos, incluso cuando sus opiniones provocaban controversia.
Fue uno de los integrantes de una generación de periodistas que marcó una época en la televisión deportiva mexicana, particularmente por su participación en programas de análisis y debates sobre el desempeño de la Selección Nacional.
También se le atribuye haber contribuido a popularizar la expresión “ratones verdes”, utilizada durante años para criticar las actuaciones del combinado mexicano.
Entre los episodios más recordados de su carrera se encuentra su participación en la cobertura del escándalo de los llamados “cachirules” de 1988, que derivó en sanciones internacionales contra el futbol mexicano por irregularidades en la edad de jugadores.
Además de su trabajo periodístico, Albert se desempeñó como director del Instituto del Deporte del entonces Distrito Federal y contaba con estudios en Administración de Empresas.
José Ramón Fernández y Faitelson lamentan su fallecimiento
La muerte del exfutbolista provocó reacciones entre periodistas, comentaristas y organismos deportivos.
José Ramón Fernández, con quien compartió numerosos espacios televisivos y una larga etapa profesional, le dedicó un mensaje en el que destacó su independencia y carácter.
“Te vas, hombre valiente, de convicciones firmes, que siempre habló con su verdad, sin miedo y sin precio”, expresó.
David Faitelson también manifestó sus condolencias y envió un mensaje de solidaridad a los familiares del comentarista.
A las muestras de pesar se sumaron la Federación Mexicana de Fútbol y distintos medios deportivos, que reconocieron su contribución al desarrollo del análisis futbolístico en México.
Carlos Albert se había despedido de los micrófonos en octubre de 2021, cuando anunció su retiro después de 43 años de actividad en los medios, al señalar que el desgaste acumulado lo había llevado a tomar esa decisión.
Con su fallecimiento desaparece una de las figuras más representativas de una generación que hizo de la crítica una parte fundamental del periodismo deportivo mexicano. Su trayectoria quedó marcada por dos facetas que compartieron una misma característica: la disposición a confrontar las decisiones de quienes dirigían el futbol, primero como jugador y después desde los medios de comunicación.