(Cuando cerré la columna la noche de este martes, los demócratas superaban a los republicanos, de Donald Trump, en posiciones en el Senado, en la Cámara de Representantes y en gubernaturas, en las elecciones intermedias de Estados Unidos. Faltaba bastante por escrutar, pero si se confirma el triunfo demócrata, muchas cosas van a cambiar, esperemos que para bien de México.)
La política es de ida y vuelta. Los viejos políticos, los que sí son políticos deveras, lo saben muy bien. El poder no es solo de una vía, la impositiva, yo mando y digo y hago y ya, sino que implica también otra, la de una exigencia y rendición de cuentas constantes entre la sociedad y los actores políticos: sí, mandas y dices y haces, pero también tienes que rendir cuentas porque se trata de recursos públicos, dinero del pueblo.
Este es un principio que luego se olvida, o que no lo saben quienes llegan al poder sin experiencia y sin oficio político, o sea neófitos y chapuceros. Para fortuna de los gobernados, está vigente y hay quienes no solo lo conocen, sino que están dispuestos a aplicarlo, hasta sus últimas consecuencias.
Dice el refrán que para que la cuña apriete debe ser del mismo palo. Un veracruzano bien nacido, xalapeño, Aureliano Hernández Palacios Cardel, Auditor Superior de la Federación, lo acaba de poner en práctica en defensa de los intereses de sus paisanos veracruzanos, y apretó tan bien que ya proceden a rendirle cuentas.
Originalmente, las irregularidades eran ¡por 2 mil millones!
En función de sus atribuciones auditó la Cuenta Pública del Ejercicio Fiscal 2025 del gobierno de Veracruz, su estado, y halló irregularidades, ahora se sabe que por casi 2 mil millones de pesos (dicho por el secretario de Finanzas, Miguel Reyes Hernández). Aclararon (solventaron) la mayor parte, no así 137.7 millones de pesos, que “dicho sea de paso”, dijo este martes la gobernadora Rocío Nahle, “son muy poquitas (las observaciones) y se van a solventar”.
Desde el punto de vista de la transparencia y la rendición de cuentas, se tiene que celebrar que el Auditor esté cumpliendo su papel sin hacer distingos, y que les recuerde a quienes gobiernan que no pueden hacer y deshacer impunemente, sino que tienen que someterse a la ley, a la normatividad. Por lo bocabajeado que está Veracruz, levanta el ánimo que sea un servidor público veracruzano quien lo haga.
Sheinbaum lo apoya al no limitarlo para que actúe
En justicia, debe reconocerse también (es mi opinión) el apoyo que le da la presidenta Claudia Sheinbaum, quien sin duda lo impuso en el cargo, al no limitarlo para que actúe, así el observado o la observada sea de su partido, Morena. Lo demás es trabajo profesional, carácter, valentía y decisión de actuar.
En los gobiernos del PRI si no había impunidad sí se evitaba que casos como el que nos ocupa se ventilaran en público, bajo el dicho de que la ropa sucia se lava en casa. Ante hallazgos de faltantes o desvíos millonarios, se le informaba al presidente. Para evitar el escándalo, el descrédito y la mala imagen, este ordenaba que hablaran con el gobernador en cuestión y le dijeran que si no podía justificar que devolviera el dinero para no proceder.
Ahora Hernández Palacios Cardel, sin ninguna duda con la autorización o hasta la orden de Sheinbaum, entregó la segunda parte de las auditorías, con pelos y señales, y no evitó que todo se conociera e hiciera público, como se ha hecho. Por lo pronto, el gobierno de Rocío Nahle ha salido raspado y los ha puesto a trabajar para que justifiquen las irregularidades… o devuelvan el dinero.
Y decidieron no encubrir a la Gobernadora
Pero como recomendaba aquel maestro de periodismo, Salvador Borrego, más que el hecho, la significación del hecho: lo sucedido nos ha mostrado que Sheinbaum no va a encubrir a la gobernadora Nahle, como seguramente no lo va a hacer con otros gobernadores y otras gobernadoras que están en su misma situación, pero nos interesa comentar de Veracruz.
Suerte te dé Dios, que el saber nada te importe, dicho otro famoso refrán, aunque en el caso de Aureliano no solo se le ha presentado una circunstancia especial que seguramente no esperaba, aunque el sí sabe: el caso de la repugnante corrupta Guadalupe Taddei, de Morena, por supuesto, exhibida en videos repartiéndose el dinero que saquearon al INE con el corruptazo proveedor Alfredo Hernández, su pareja sentimental, además.
Hoy Sheinbaum ya no sabe cómo deslindarse de Taddei, dijo que “traicionó la confianza del pueblo de México” y niega que sea de Morena cuando el mismo López Obrador celebró su nombramiento diciendo que: “… tiene profesionalismo, es honesta… es una mujer íntegra… es una mujer experimentada… conozco a su familia y sí son gente progresista, demócratas, gente honesta…”, y entonces no está dispuesta a tolerar más actos de corrupción o presuntos, y entonces quiere cuentas claras y chocolate espeso.
¿Por qué casi 2 mil sí y no pudieron solventar 137.7 mdp?
Una pregunta obligada es por qué si pudieron solventar casi la mayor parte de 2 mil millones de pesos, no lo hicieron con los 137.7 millones restantes. ¿Poquito? ¿Qué tanto de medicamentos e insumos se podría comprar con esa cantidad? Pero, creo que más relevante que eso es el hecho de que el gobierno de Nahle no desmintió las auditorías, ni sus resultados, ni el monto señalado, ni dijo que haberlas realizado era absurdo y una locura.
La respuesta a aquel grosero comentario en la radio
Por lo que se sabe ahora, no es que el Auditor Superior fuera contrario a la razón o que estuviera loco, como dijo de él aquel 28 de septiembre la gobernadora al aire en una emisora de radio cuando reveló que le había solicitado la lista de asistencia de todos los maestros que trabajan en el estado, y, además, que no conocía Veracruz, dudando que fuera a revisar las “cajas y cajas de papel” con las listas de asistencia.
Prudente entonces, se quedó callado, no respondió ni hizo comentario alguno. Casi un mes después, el 30 de octubre por fin le contestó, pero con el lenguaje que habla y domina muy bien: el de las auditorías. Le dijo que tiene 137 millones 755 mil 328 pesos pendientes de aclarar por probable daño a la Hacienda Pública Federal en el manejo de recursos destinados a salud, educación y asistencia social de su gobierno. Aureliano, sin duda, la llevó a su terreno, el que él conoce bien y la otra no, y seguramente no bajará la guardia.
Sabía lo que hacía cuando pidió las listas de asistencia
Apareció el peine entonces. Las auditorías confirmaron irregularidades en los pagos a trabajadores de la educación con plazas geográficamente incompatibles, licencias sin goce de sueldo y registros de defunción. La petición del funcionario de origen xalapeño no era absurda ni una locura, demostró que sí tenía la capacidad para revisar “cajas y cajas de papel” y que conoce muy bien Veracruz, su estado.
A la señora se le olvidó algo que por su cargo debe tener siempre muy presente: que Aureliano traía ya la radiografía de lo que estaba pasando con los recursos federales en el estado, pues desde 2018, cuando iniciaron los gobiernos de Morena, fue Director General de Auditoría del Gasto Federalizado “D”, y a partir del 17 de octubre de 2025 se convirtió en el Auditor Especial del Gasto Federalizado, de modo que cuando llegó a la titularidad de la ASF llevaba presente y muy actualizado cómo se estaban manejando los recursos públicos, el de los mexicanos, en todos los estados, incluido Veracruz.
Como siempre, muy característico de ella, la señora lo subestimó, hizo burla de él en la radio, sin ningún respeto a su investidura por el lenguaje impropio que utilizó y sin ningún respeto a un funcionario federal, olvidándosele que esto es de ida y vuelta, y que cuando termine su mandato, dentro de cuatro años, Hernández Palacios Cardel continuará siendo Auditor Superior de la Federación y podrá fiscalizar hasta el último centavo que le dé la Federación a su gobierno, y que ahora, desde su posición privilegiada, es el único, aparte de la presidenta, que tiene las llaves de las auditorías de la construcción de la refinería de Dos Bocas.
Advirtió: si hay elementos, se actuará conforme a la ley
El viernes 30 de octubre, al presentar los informes individuales de auditoría, Aureliano dijo ante la Comisión de Vigilancia de la Auditoría Superior de la Federación, que no importa quién haya cometido una irregularidad, qué cargo ocupe o a qué institución pertenezca: “si existen elementos para investigar, la ASF actuará conforme a la ley”.
Agregó: “porque detrás de cada peso que se desvía hay una necesidad que no se atiende. La corrupción no solamente representa un daño al erario, representa un daño directo al bienestar y al futuro de nuestro país”, y afirmó que hoy la fiscalización requiere investigar no solamente cuánto se gastó, sino quién recibió los recursos, cómo se utilizaron, cuál fue su destino final y si existieron acuerdos para defraudar al Estado mexicano.