El texto de san Mateo de la multiplicación de los panes por parte de Jesús (Mt 14,13-21) manifiesta que la compasión siempre ha estado en la base de toda la actuación de Jesucristo. Él nunca vivió de espaldas a la gente, encerrado en sus ocupaciones religiosas e indiferente al dolor del pueblo: “Ve al gentío, le da lástima y cura a los enfermos”. Su experiencia viva y profunda de Dios le hace vivir aliviando el sufrimiento y saciando el hambre de aquellas pobres personas.
Los discípulos de Jesús tuvieron la tentación de despedir a la multitud hambrienta para que se fueran a comprar pan a los pueblos cercanos. Pero Jesús les pidió que ellos le dieran de comer a la multitud necesitada y hambrienta.
Los discípulos de Cristo y todo ciudadano que desee vivir para construir la justicia social y la paz deben actuar activa y compasivamente con los demás. No hay otra vía segura para iniciar la verdadera transformación y alcanzar el desarrollo integral para cada mexicano y veracruzano.
Hoy necesitamos ser ciudadanos corresponsables en todo México y Veracruz, para que ayudemos con las responsabilidades cotidianas y sacar al país adelante ante la pobreza, marginación y corrupción.
Pensar sin actuar compasivamente lleva al discurso vacío tan presente en muchas estructuras sociales de México y actuar sin pensar compasivamente conduce inevitablemente a la exclusión de muchos ciudadanos y al aumento de la brecha entre ricos y pobres.
Pbro. Juan Beristain de los Santos