julio 2, 2026

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Preocupa Cuitláhuac en Cenagas

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Como un regalazo del Día de Reyes, el ex gobernador Cuitláhuac García asumió formalmente el lunes 6 de enero de 2025 la dirección del Centro Nacional de Control del Gas Natural (Cenagas).

“Hoy anuncio –dijo la presidenta Claudia Sheinbaum ese viernes 3 de enero antepasado– que a partir del lunes el ingeniero y profesor universitario, exgobernador de Veracruz, Cuitláhuac García, se incorpora como director de Cenagas, a partir del próximo lunes. Poca gente conoce que Cuitláhuac es un ingeniero mecánico electricista por la Universidad Veracruzana, muy buen ingeniero, él estaba estudiando su doctorado fuera y tomó la decisión en el 2006 sino me equivoco, o en el 2012, hablando ahora sí de edades, de dejar el doctorado para venir a luchar por la transformación de México.”

Asimismo, la jefa del Ejecutivo federal reconoció al primer exmandatario veracruzano surgido de Morena como “un hombre, además de honesto y consecuente, parte del movimiento de transformación, con muchos conocimientos técnicos sobre electricidad, pero también en general sobre energía. Entonces él nos va a ayudar a coordinar todos los trabajos que tienen que ver con producción, consumo y distribución de gas natural en Cenagas.”

Sin embargo, desde el lunes pasado, empresarios y especialistas de este importante sector energético han estado advirtiendo con preocupación que el Centro Nacional de Gas Natural a cargo de García Jiménez dejó en el limbo el tema de almacenamiento en el Plan Quinquenal 2025-2029 presentado la semana anterior.

Reconocen que el documento señala que se debe conformar una cartera de proyectos e identificar mecanismos de desarrollo viables, pero observan que no se establecen cuáles son y que sólo se limita a describir su Programa de Trabajo: desarrollar al menos un proyecto cada año para incluirlo en el Plan.

Por ejemplo, Isidro Fernández, presidente de la consultora en energía Ifenerghi, aseguró que el Plan Quinquenal de Cuitláhuac no ofrece nuevos esquemas ni programas para incrementar de 2.5 a 10 días el nivel de almacenamiento de gas natural.

“La parte más sensible en gas natural es la falta de almacenamiento, ya que dependemos en casi 75 por ciento de las importaciones que se realizan desde Estados Unidos.

“Pareciera que este plan es una extensión de la política que se quiso implementar durante administraciones pasadas, pero no detalla proyectos o esquemas para que participe la iniciativa privada en almacenamiento de la molécula”, expresó el presidente de la consultora Ifenerghi, el cual agregó que prácticamente no se publica nada en materia de almacenamiento.

Por otra parte, la Asociación Mexicana de Gas Natural apuntó que, de los cuatro proyectos analizados en otras administraciones, solamente dos resultaron viables Y que, aunque se licitaron las propuestas, fueron desechadas.

Abraham Zamora, vicepresidente de esta Asociación, declaró hace unos días que se trata de los campos Brasil y JAF, ubicados en Tamaulipas y Veracruz, que pueden ser adaptados y operados como centros de almacenamiento subterráneo.

Desde septiembre de 2025, AI Regula Solutions –una plataforma digital integrada por especialistas en NOMs, CRE, ASEA, PEMEX, CFE y digitalización normativa, que ofrece soluciones de inteligencia artificial y regulación para los sectores energético, petrolero y telecomunicaciones– publicó un texto titulado “Cenagas: gobernanza en entredicho y riesgo al abasto”, en el que analizaba a fondo el impacto operativo y regulatorio de los señalamientos que rondan al titular del Cenagas en la confiabilidad del gas natural en México. “Qué se juega el sistema, dónde están los cuellos de botella y qué debe transparentarse ya”.

Alertaba que la discusión no es de escritorio: “Si el Cenagas falla en transparencia y control, el golpe pega directo al Sistema de Transporte y Almacenamiento Nacional Integrado de Gas Natural (SISTRANGAS), a la industria y a la confiabilidad de la red eléctrica que depende de gas. La reciente polémica sobre el perfil y el contexto del actual director reaviva una pregunta clave: ¿está blindada la operación frente a riesgos de gobernanza?”

Y es que el SISTRANGAS mueve la mayor parte del gas que usan la CFE, Pemex e industria; gran parte de la electricidad en México se produce con esta molécula. “México importa la mayoría del gas por ducto desde EE. UU., lo que vuelve crítica la coordinación de capacidad firme, compresión, balance y mantenimientos. A esa vulnerabilidad se suma otra: el país cuenta con inventarios estratégicos mínimos (del orden de pocos días), por lo que cualquier disrupción –clima extremo, fallas de compresión o eventos transfronterizos– se siente rápido en precio y disponibilidad”, advertía.

AI Regula Solutions, en un apartado sobre “Señalamientos y riesgos de gobernanza”, apuntaba hace nueves meses que “el nombramiento del actual titular del Cenagas fue formalizado a inicios de 2025. Desde entonces, la opinión pública ha seguido de cerca observaciones de la Auditoría Superior de la Federación a recursos ejercidos en Veracruz durante su gestión estatal y exigencias opositoras para separarlo del cargo mientras se aclaran señalamientos. Más allá del ruido político, el ángulo energético es concreto: un TSO (operador de transporte) necesita procesos y controles impecables en planeación, compras, mantenimiento y asignación de capacidad. Cuando hay dudas de gobernanza, crece el riesgo de discrecionalidad en priorización de obras, ventanas de mantenimiento y criterios de restricción operativa.”

En consecuencia, recomendaba “lo que Cenagas debe publicar ya”: Calendario de mantenimientos mayores 2025-2026 con ventanas y afectaciones esperadas por tramo; Mapa vivo de capacidad, incluyendo entradas/salidas, estaciones de compresión, límites por segmento y capacidad efectivamente utilizable; Plan de almacenamiento, con cronograma del JAF, entregabilidad diaria, costos y esquema de contratación; Protocolo de alertas, con criterios objetivos para declarar estados operativos y medidas de mitigación por zona; y Bitácora de restricciones, acerca de causas, duración, usuarios afectados y correcciones implementadas.

“Estas cinco piezas no son un lujo: son el estándar para sistemas que operan gas crítico con alto escrutinio público”, puntualizaban. Y de colofón sugerían “90 días para probar que el sistema manda, no la nómina”.

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