junio 22, 2026

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Mundial 2026: entre cansancio social  y un buen pretexto

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La realidad es que a propios y extraños pero más a extraños observan sorprendidos las celebraciones por los triunfos de la Selección de México, más allá del análisis táctico y del desempeño individual de los jugadores el pretexto es bueno: “sacar lo mexicano y guardar lo ciudadano” para mejor ocasión, ¿acaso la euforia desbordada es a la medida del cansancio social? ¿Cansados de qué?

La sociedad – más allá de simpatías partidistas – es testigo de la violencia que – por más gráficas que se presuman cada mañana – lastima a la sociedad en general  y de su “normalización” que deja de preocupar, las noticias sobre funcionarios públicos involucrados con los grupos del crimen organizado no paran de fluir, los protagonismos “baratos”, “vulgares” y ofensivos – de acuerdo a su envestidura –  es el pan nuestro de cada día protagonizada por políticos y aspirantes a un cargo de elección popular, el espectáculo de “ lucha sindical” de la CNTE es digna de impartir en las aulas en el taller:

“Como afectar a miles en beneficio unos cientos”.

¿Qué pasaría si en un remoto caso – soñar no cuesta nada – México es Campeón del Mundo? ¿Acaso la euforia desbordada al 1000% nos haría perder la locura? ¿Están los 2 triunfos a la altura de la pasión de los aficionados? ¿Y si la conciencia social estuviera a la altura de la celebración nacional?

No hay ninguna duda, el balón une lo que los discursos políticos desunen, un triunfo en las canchas se vuelve una victoria oficial, un gol celebrado es una apuesta a la próxima encuesta, el Mundial está en boca de todos, en las calles está la euforia desbordada y en los pasillos del poder está la estrategia electoral diseñada, que nadie se haga bolas: El “Cielito lindo” es un “cansancio social” contenido…por el momento.

Los beneficiados del sistema pretenden colgar la alegría momentánea – por un triunfo de la selección nacional – como una medalla más de su transformación impulsada, sin embargo, olvidan que el cansancio ante la realidad social busca cualquier pretexto para la exaltación emocional.

México está lastimado, lastimado por quienes mal ejercen el poder desde adentro y ante los cuestinamientos al gobierno desde fuera, ¿acaso el fútbol ya hizo olvidar que no hay medicamentos en los hospitales? ¿Acaso el fútbol ya hizo olvidar a la “Barredora”? ¿Acaso el fútbol ya hizo olvidar a los acusados por la Fiscalía del Distrito de Nueva York? ¿Acaso el fútbol ya “paró” la “ordeña ilegal” del combustible? ¿Cuál es la mayor aportación del Mundial en México? Que nos une sin necesidad de un discurso o de una acción de gobierno.

Cuando parecía que México estaba “moribundo” ante los “fantasmas sociales” y las deficiencias del poder político,  un balón logró lo que no pudo lograr el combate a la corrupción, al huachicol, a los excesos del poder, a la soberbia gubernamental, la solidaridad oficial al dolor de las Madres buscadoras y la unidad convocada para “defender a la Patria” del Injerencismo extranjero tantas veces mencionado en los discursos oficiales,  ¿qué logró un balón?… La Unidad Nacional a favor de México.

Algunos dirán que con tan poco se sale a las plazas públicas a celebrar, otros dirán que cualquier pretexto es bueno para ir a gritar algo que no sean ofensas verbales y reclamos contra la clase política, sin embargo, nadie puede negar el poder de un balón para “alimentar” la emoción de un mexicano,  es cierto, después de la celebración vendrá la decepción diaria ante la realidad social, sin embargo, un gol celebrado no es un voto garantizado para nadie, después vendrán los análisis políticos y las discusiones sobre los temas de interés nacional, lo de hoy, es tener un buen pretexto para celebrar y gritar para aquellos que piensan que México está moribundo…¡Viva México! Sin esperar que llegue el 15 de Septiembre.

P.D.- Con el ánimo que la conciencia social esté a la altura de la euforia nacional…Escribiré otro día.

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