El pasado día 14 de febrero – día del amor y la amistad – este Café de Mañana se tituló bajo las siguientes líneas: Agencias municipales en Veracruz; elección compleja y de conflictos.
Y sin ser adivinos o presagiar el futuro y ahora presente, es de todos sabido que los procesos y elecciones particularmente en Veracruz de esas oficinas que trabajan auxiliarmente de los Ayuntamientos, se han venido consolidando como un punto crítico de discordia social, caracterizado por la violencia, – en algunas ocasiones – y con la manipulación de procesos y la inestabilidad política de actores que buscan trascender a costa de pasar por encima de las reglas del juego legales.
Las irregularidades hasta ahora sin llegar a la violencia en las jornadas territoriales durante las elecciones celebradas en los recientes fines de semana, se han registrado entre graves incidentes y asuntos menores, incluyendo enfrentamientos físicos entre simpatizantes, alteración del orden y la falta de garantías de seguridad en las casillas.
Las denuncias de imposición y manipulación a través de los ciudadanos que han venido denunciando intentos por parte de ayuntamientos de imponer candidatos “a modo”, y que ha empujado a la suspensión de elecciones en congregaciones estratégicas de municipios relevantes por ser termómetro electoral en cabeceras del orden local y federal.
En Veracruz partamos de tener que reconocer a una figura que es y ha sido evidente – contra la participación ciudadana, activa y la transparencia – y que tiene nombre y apellido: “intromisión política y electoral”.
Se ha señalado la intromisión de actores políticos externos y partidos en los procesos que deberían ser comunitarios, lo que ha pasado a prostituir la figura de la agencia municipal y subagencias, y que las lleva a resultar un botín político en lugar de ser un servicio de músculo comunitario.
Circulan líneas informativas que dan cuenta de suspensión y resguardo de paquetes, ante hechos de violencia que obligó a las autoridades a cancelar el conteo en varias localidades y a tener que resguardar papelería electoral ante la desconfianza ciudadana y la alteración de documentos, por manifestación de conductas sociales ajenas a la armonía comunitaria.
No sobra decir que en términos de antecedentes, estas etapas de elecciones representan un punto de quiebre entre la visión de servicio público y social, con los intereses políticos locales, e intensifican la conflictividad en años recientes, y genera cierto escenario de inestabilidad o desajuste social en Veracruz, más en unas regiones que en otras.
DE SOBREMESA
Históricamente el dibujo social de las agencias municipales en Veracruz son punto de quiebre entre la visión armoniosa de servicio y los intereses políticos y hasta administrativos de algunos – hombres y mujeres – de todos los sectores sociales.
Personalmente me han tocado vivir algunos procesos de esa naturaleza y en todos lados la calentura entre la población llega incluso a dividir así como, enfrentar a las familias y fragmentar lazos de amistad y parentesco que antes de un proceso electoral de esta naturaleza parecería imposible de erosionar o romperse.
UN CAFÉ LECHERO LIGHT
La Ley Orgánica del Municipio Libre, y los comicios deberán celebrarse a más tardar el segundo domingo de abril de 2026 y quienes resulten electos tomarán protesta el próximo 1° de mayo, bajo la organización, el desarrollo y la vigilancia de los ayuntamientos, y con el acompañamiento de la autoridad electoral o sea, en la fecha del desfile por el Día del Trabajo.
UN CAFÉ CON DOBLE CARGA
En Veracruz, los agentes así como, subagentes municipales tienen todo el derecho a una remuneración económica por ser considerados servidores públicos y auxiliares de los ayuntamientos. Aunque unas sentencias del Tribunal Electoral de Veracruz y con las propuestas legislativas buscan asegurar este pago, con los ejemplos previos de salarios de al menos $3,100 pesos al mes o aproximadamente $1,545 pesos quincenales.
UN CAFÉ CON PILONCILLO
Incluir desde la convocatoria el tema de la remuneración debe transparentar las condiciones del cargo, pues protege a la autoridad municipal y también a quienes participen en la elección de cualquier posible injerencia externa, y se evitarían otros conflictos municipales, ya que deben cumplir y hacer cumplir el bando de policía y buen gobierno, pero enfrentan la escasez de recursos técnicos y financieros para desempeñar sus funciones, y muy a menudo.
UN CAFÉ DE OLLA DE BARRO
Los agentes y Sub – agentes tienen pleno derecho a una remuneración económica por el ejercicio de su cargo, pues son reconocidos como servidores públicos auxiliares de los ayuntamientos.
Incluso,hay sentencia por el
Tribunal Electoral de Veracruz que obligan a los municipios a presupuestar estos sueldos para garantizar la gobernanza local de esas figuras.
¡ES CUANTO!
enriquezambell@gmail.com;
enamjl62@gmail.com
Historias similares
Los cien días de Lalo
“BULLET MACHINE”
No es una crisis: es el fin de una forma de civilización