La defensa del INE llevada a cabo por partidos de oposición y organizaciones sociales fue un buen pretexto para movilizar a una parte se la sociedad que ve – o veía- al INE como una de las Instituciones base de la democracia en México.
Las marchas y consignas a favor de una Institución Electoral que permitió – con su trabajo profesional y apegado a la Constitución – la alternancia del poder político sin grandes sobresaltos en la Presidencia de la República y a nivel Estatal, fue un gran apoyo social a las mujeres y hombres que no permitieron injerencias externas a sus decisiones, sin embargo, lo cierto es que los nombres pasan pero las Instituciones siempre quedan.
Las marchas previos al proceso electoral 2024 en rechazo a la reforma electoral – el llamado Plan “B” impulsado desde Palacio Nacional – la cual buscaba reducir el presupuesto, la estructura y las facultades del Instituto Nacional Electoral (INE) logró movilizar y puso en el centro del debate nacional la autonomía del INE como garante de la credibilidad de todo proceso electoral en el país.
Hoy la oposición partidista y observadores del acontecer político del país ven un INE plegado a los intereses de Palacio Nacional, algo de lo que más se le acusó en los tiempos del partido todo poderoso – PRI – y que gracias a la presión social poco a poco se fue diluyendo hasta llegar un momento que si alguna Institución del Estado contaba con mayor credibilidad era el Instituto Nacional Electoral y las marchas en defensa de su autonomía fueron muestra de ello, sin embargo…algo pasó.
El grito de ayer: “El INE no te toca” sigue siendo el mismo grito de hoy, la defensa de las Instituciones del Estado es una lucha permanente ante las tentaciones de autoritarismo en que suele cae la mayoría de los gobiernos que cuentan con un gran poder político, defender al INE no debe verse como una moda ni mucho menos ser un pretexto para socavar la credibilidad del organismo ante la sociedad.
El dirigente nacional del PRI, Alejandro “Alito” Moreno, presentó una denuncia formal ante el Departamento de Estado de Estados Unidos en contra de tres consejeros del INE: Arturo Castillo Loza, Rita Bell López Vences y Frida Denisse Gómez Puga.
Los acusa de censura por prohibirle llamar “narco partido” a Morena y con base en la “Global Magnitsky Human Rights Accountability Act” – una ley estadounidense que permite imponer sanciones económicas y restricciones migratorias a personas señaladas por violaciones graves a derechos humanos o actos de corrupción – solicita que los 3 Consejeros señalados sean sancionados , sin embargo, una acusación no es sinónimo de una sanción.
¿Qué es la “Global Magnitsky Human Rights Accountability Act”?
“Sergei Magnitsky – de acuerdo a WIKIPEDIA – descubrió un fraude masivo cometido por funcionarios del gobierno ruso y fue arrestado, encarcelado sin juicio y torturado sistemáticamente, muriendo en prisión en el 2009”, en honor a él se creo la referida Ley.
“El poder ejecutivo implementó la “LEY GLOBAL MAGNITSKY DE RESPONSABILIDAD EN MATERIA DE DERECHOS HUMANOS” en 2017 mediante la Orden Ejecutiva (OE) 13818, que creó un programa de sanciones que abarca una amplia gama de abusos contra los Derechos humanos y actos de corrupción en cualquier parte del mundo. En 2022, la Ley fue reautorizada de forma permanente”.
El dirigente nacional del PRI menciona el antecedente del Juez Alexander de Moraes – integrante del Supremo Tribunal Federal de Brasil – quien en El 2025 fue sancionado por Estados Unidos pero no mencionó que en Diciembre del mismo año, las sanciones financieras le fueron “levantadas” por el Departamento del tesoro y el jurista fue removido de la lista de personas sancionadas.
Por lo tanto, más allá de la estrategia política del Presidente del PRI, la pregunta es: ¿solo al PRI afecta un organismo electoral “controlado” por Palacio Nacional? Las acusaciones de Alejandro Moreno deben tener una respuesta contundente – desde el punto de vista jurídico – por parte del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación más allá de la intervención del Departamento de Estado de EU.
La credibilidad del INE se consolidó a través de muchas luchas sociales, incluso los que hoy saborean las mieles del poder fueron protagonistas de la causa, esto es, la autonomía absoluta del INE en la toma de sus decisiones, mismas que deben ser ajenas a todo interés partidista o de algún grupo integrante de la “vieja” o “nueva” mafia del poder, misma mafia que cambia de color de acuerdo al partido que ocupó Los Pinos y hoy Palacio Nacional.
Reitero, el grito de “El INE no se toca” encierra hoy la misma demanda de ayer, autonomía absoluta en todos los aspectos del organismo que ha contribuido a la estabilidad social del país con sus resoluciones apegadas a derecho, no se debe permitir y se debe señalar a quienes – Consejeras y Consejeros – atenten contra los intereses supremos de las y los ciudadanos que le apuestan a procesos electorales apegadas a lo que señala la Constitución Política de México, ¿acaso “El INE no se toca” es sinónimo de que los consejeros “tampoco se tocan” cuando se “desvían” del camino Constitucional?
P.D.- Con el animo que el grito de “El INE no se toca” sea una consigna permanente más allá de quien esté despachando en Palacio Nacional…Escribiré otro día.