La promoción en plataformas y redes que vienen haciendo para ofertar servicios profesionales los psicólogos, terapeutas y afines a la salud, por atención a la conducta humana, entre otros profesionales “refleja un aumento en el ciberacoso”.
El Tablero de datos del MOCIBA (Módulo Sobre Ciberacoso) del INEGI, reporta y destaca que las mujeres profesionales siguen siendo el grupo más vulnerable ante las variantes específicas así como, la suplantación de identidad (37.2%) que incluye insinuaciones o mensajes de carácter sexual, en el universo nacional.
Aquí lamentablemente, el 61 % de las víctimas no logra identificar el rostro o nombre real de su presunto agresor, ya que operan bajo perfiles falsos o el anonimato.
En México, la medición oficial de la violencia digital se realiza de forma general a través del Módulo sobre Ciberacoso (MOCIBA) diseñado por el INEGI y si bien evalúa variables como la escolaridad y también la ocupación a nivel general, los reportes públicos segmentan el fenómeno principalmente por edad, sexo y estados de la república, “sin detallar la tasa de aumento específica para cada rama profesional por estado”, aunque en algunas localidades y ciudades se dice y comenta del crecimiento de este fenómeno de inseguridad. Y en Veracruz ya esté asunto empieza a ser noticia con frecuencia, ojalá no crezca.
De ahí que, cruzando los datos más recientes del MOCIBA, y junto con estudios sectoriales de organismos civiles, es como se identifican unas entidades federativas con mayor aumento y prevalencia de la violencia digital, así como los sectores profesionales que reportan una mayor vulnerabilidad.
Entre las Entidades federativas con mayor ciberacoso, y de
acuerdo con los datos más recientes del INEGI, el 20.5% de la población usuaria del internet de 12 años y más, ha sufrido ciberacoso. Y aquí los
estados que encabezan las tasas de prevalencia en cuanto a incrementos de una manera significativa son: Durango (24.5%); Jalisco (24.4%);.Ciudad de México (23.8%) y Oaxaca (23.8%), y estados como Sonora, Sinaloa y Coahuila están muy abajo en esa medición.
Ramas de la salud, educación, periodismo y empleos públicos aparecen en los casos altos por Ciberacoso con campañas de desprestigio, y con amenazas directas y doxxing (filtración de datos personales) ligadas a la cobertura como son X (Twitter), Facebook, WhatsApp, entre otras.
Los diagnósticos digitales son desfavorables en términos del aumento por la desinformación o insistencia de pacientes y clientes fuera de horarios de trabajo a su médico, psicólogo, terapeuta,
abogado, maestro, entre otros
y en muchas de las veces lo hacen mediante identidades falsas o perfiles simulados y que llegan a desprestigiar, o extender el acoso a familiares.
Lo anterior, avisa y muestra que
promoverse en las plataformas se está convirtiendo en todo un problema y en forma creciente, asunto que debería buscar evitar su crecimiento entre todos.
DE SOBREMESA
La exposición digital así como, la inmediatez de la mensajería privada facilitan conductas de hostigamiento, difamación, amenazas y acoso sexual por parte de usuarios anónimos o clientes malintencionados y ponerse un alto total.
UN CAFÉ LECHERO LIGHT
El combate al ciberacoso y la violencia digital está pasando de la sanción penal y de la difusión de contenido íntimo a la regulación directa de las plataformas tecnológicas y la protección de datos personales de menores.
Así es como, recientemente el Congreso de la Unión y en los congresos locales han venido atendiendo la Protección de los Datos e Infancia, e incluso en el Senado de la República este mes aprobaron por unanimidad una reforma histórica a “la Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de los Particulares”.
Y todo esté esfuerzo conlleva a mitigar los riesgos por efectos del Ciberacoso, fenómeno que suele escalar a las amenazas, la extorsión o la difusión de contenido íntimo sin tener el consentimiento, entre otros problemas.
UN CAFÉ CON DOBLE CARGA
Propongo desde este espacio que el combate al ciberacoso y la violencia digital sea un tema de la más alta prioridad en la agenda de las campañas legislativas en el proceso electoral concurrente del 2027 pues se trata de un asunto mayor y de impacto social de conductas humanas frente a las tecnologías nuevas que incluye a la inteligencia artificial, y que ya en sus puestos alcance el impulso favorable para la población.
Y en este sentido, supongo que todos los grupos legislativos y parlamentarios sumarian sus posturas por unanimidad.
¡ES CUANTO!