Al menos en México, siguen las amenazas, los ataques del sistema político mexicano contra los comunicadores que dicen la verdad y no comparten lo que acontece en territorio nacional.
Pero hay que decirlo, que otros han abusado con redes sociales y quieren desplazar el trabajo informativo de los verdaderos periodistas que tienen años de ejercer la libertad de expresión, amén de saber lo que pueden recibir si realizan calumnias y dañan la imagen de terceros.
La sociedad mexicana conoce quiénes informan oportuna y verazmente y quiénes están al servicio del gobierno en turno, los que tratan de ocultar la realidad como es la injusticia, las personas que son desaparecidas, la guerra política de algunos legisladores y gobernantes involucrados con el crimen organizado.
Desde el modesto espacio informativo, muchos compañeros periodistas dicen la verdad, ponen su nombre y dan la cara con lo que escriben y ponen a disposición de la audiencia de los lectores.
Más que festejar, es pedir el respeto a esta actividad de informar, de estar con la sociedad, no callar las injusticias que se dan en el país mexicano.
Seamos entonces, responsables de lo que escribimos y publicamos con amplio sentido de responsabilidad crítica constructiva.
Hay algunos disfrazados de comunicadores y que utilizan cualquier espacio que la red del internet les ofrece, pero carecen de experiencia, de calidad moral para opinar y atacar a otras personas, éso ya debe ser regulado cuando alguien no trae trayectoria ni los medios ni los elementos para hacer esa labor.
La libertad de expresión se ejerce con mucha responsabilidad de servicio al pueblo mexicano, dando la cara enfrentando al adversario que por lo regular es el funcionario y político que no acepta que se le escriba de su actuar y mucho más cuándo tienen señas de la corrupción.
Que sea la historia que juzgue, quién con la verdad está ejerciendo lo llamado libertad de expresión en el periodismo mexicano. Es cuánto.
Imagen de portada: Gob Mex
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