- Llama el párroco de San Miguel Arcángel en Perote a combatir «la hierba mala que crece en nuestro interior»
«Dios ha sembrado una semilla buena en el mundo, sin embargo el maligno siempre está al acecho y también trabaja para sembrar una semilla mala que, si uno no la discierne crece también con las semillas buenas», así lo señala el padre José Manuel Suazo Reyes, párroco de San Miguel Arcángel en Perote.
«En ese sentido el bien y el mal conviven muchas veces juntos. De ahí la labor artesanal de ir combatiendo, con la ayuda de la gracia, la hierba mala que crece en nuestro interior», añade el presbítero católico al hacer un llamado a la paciencia y a la esperanza en su pieza homilética dominical.
«Dios es siempre paciente con quien hace el mal. A primera vista esto resulta difícil de entender. Ya que cuando alguna persona cultiva una actitud de maldad, uno desearía una intervención inmediata de parte de Dios con el objeto de evitar las consecuencias negativas del mismo. Sin embargo, el mal tarde o temprano sucumbirá, la persona que permite que en su corazón se anide la maldad, tarde o temprano será víctima de eso mismo que cultiva», asienta el clérigo especializado en Sagradas Escrituras con estudios realizado en Xalapa, la capital veracruzana; Ciudad de México, Roma, Jerusalén y Londres.