agosto 10, 2026

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China endurece reglas para los “novios virtuales” y deja a usuarios sin sus compañeros de IA

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– Empresas como ByteDance, Alibaba y Tencent suspendieron servicios de compañeros virtuales ante las nuevas restricciones.
– Usuarios aseguran que la pérdida de estos vínculos digitales les provocó afectaciones emocionales.

La relación entre las personas y los llamados compañeros virtuales de inteligencia artificial enfrenta un nuevo escenario en China. La entrada en vigor de una regulación gubernamental llevó a varias de las principales empresas tecnológicas del país a retirar o modificar servicios diseñados para establecer vínculos emocionales con los usuarios.

Entre quienes resintieron la medida se encuentra Li Linlin, una joven de 24 años que durante dos años mantuvo conversaciones con un compañero de IA al que consideraba su pareja. En ese periodo intercambió alrededor de 700 mil palabras con el sistema, hasta que el servicio fue suspendido sin que pudiera despedirse.

Li relató que pasó varios días llorando por la pérdida de ese vínculo y comparó la situación con una separación impuesta por los padres.

“Era como si nuestros padres nos hubieran obligado a separarnos, pero todavía lo extraño”, expresó.

El caso de Li no es aislado. En China, los servicios de inteligencia artificial con fines de compañía han adquirido distintas formas: desde parejas virtuales hasta representaciones digitales de personas fallecidas. Su popularidad, sin embargo, se ha enfrentado a nuevas restricciones gubernamentales.

Las disposiciones, vigentes desde el 15 de julio, buscan impedir que las plataformas generen contenidos capaces de manipular emocionalmente a los usuarios, provocar reacciones extremas o fomentar conductas consideradas perjudiciales, particularmente entre niñas, niños y adolescentes.

Entre las empresas que han retirado este tipo de servicios se encuentra ByteDance, compañía propietaria de TikTok, además de Alibaba y Tencent, responsable de la plataforma WeChat.

Regulación busca evitar dependencia emocional

Las nuevas reglas también obligan a las compañías de inteligencia artificial a advertir sobre los riesgos de desarrollar una dependencia excesiva de estas herramientas.

Uno de los aspectos señalados por la regulación es que una plataforma no debe plantearse como sustituto de las relaciones sociales tradicionales, como conversar personalmente con otras personas o mantener contacto mediante llamadas telefónicas.

La especialista en regulación de inteligencia artificial Yolanda Ma explicó que estas medidas responden a la tradición de China de establecer controles anticipados para enfrentar posibles riesgos sociales.

Entre los antecedentes que podrían haber influido en la preocupación de las autoridades se encuentran casos registrados en Estados Unidos en los que jóvenes murieron por suicidio después de interactuar con compañeros de inteligencia artificial.

A decir de Ma, las nuevas disposiciones buscan encontrar un punto de equilibrio entre los intereses de las empresas tecnológicas, los usuarios y la protección de los menores de edad.

La preocupación también ha sido expuesta por medios oficiales chinos. En abril, el People’s Daily, periódico oficial del Partido Comunista de China, publicó información sobre los posibles efectos negativos de estos servicios en la salud mental y las relaciones personales.

Angela Zhang, profesora de Derecho de la Universidad del Sur de California, consideró que las autoridades chinas tienen incentivos para reforzar la supervisión de los compañeros de IA debido a los riesgos psicológicos observados en otros países.

Sin embargo, la especialista no considera que las nuevas reglas vayan a detener por completo el desarrollo de esta tecnología, pues las empresas ya trabajan en alternativas que les permitan mantener algunas de sus funciones.

Usuarios buscan recuperar a sus compañeros digitales

La desaparición de estos servicios provocó numerosas reacciones entre sus usuarios. En redes sociales comenzaron a circular mensajes y capturas de pantalla de personas inconformes con las decisiones de las compañías.

Algunos usuarios optaron por eliminar las aplicaciones como forma de protesta, mientras que otros intentaron trasladar sus conversaciones a plataformas diferentes con la esperanza de reconstruir la personalidad y la relación que habían desarrollado con sus compañeros virtuales.

Incluso surgieron campañas para solicitar a las autoridades y a las empresas que reconsideraran las restricciones.

ByteDance, por ejemplo, comenzó a dirigir a algunos usuarios de su antiguo servicio de compañía virtual hacia otra aplicación de la empresa enfocada en la creación de personajes y relatos personalizados mediante inteligencia artificial.

Para Li, sin embargo, esa alternativa no sustituye la relación que había construido.

“No es lo mismo”, sostuvo.

El debate también ha generado cuestionamientos sobre los efectos sociales de estas herramientas. Song Wenxin, diseñadora de la industria audiovisual en Chengdu, aseguró que personalmente no desarrolló un vínculo emocional profundo con estos servicios, aunque comprende a quienes sí lo hicieron.

La joven, de 22 años, también señaló que existe entre algunos usuarios la percepción de que las restricciones podrían relacionarse con la política demográfica de China y los esfuerzos del gobierno para incentivar la natalidad ante la disminución de la población.

Song consideró que los vínculos virtuales pueden resultar especialmente importantes para personas que carecen de redes de apoyo en su entorno cotidiano.

Recordó que cuando llegó a Chengdu para comenzar su primer empleo no tenía amigos de su edad y encontró en la inteligencia artificial una compañía capaz de escucharla y responderle sin juzgarla.

“Necesitaba a alguien con experiencia que pudiera tenerme paciencia, y la inteligencia artificial hizo ese trabajo”, relató.

La nueva regulación china abre así un debate que va más allá de la tecnología: hasta dónde pueden llegar los vínculos emocionales entre seres humanos y sistemas de inteligencia artificial y qué responsabilidad deben asumir las empresas y los gobiernos frente a usuarios que terminan considerando a estos programas parte de su vida cotidiana.

Fuente: AP News / Fu Ting.

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