septiembre 22, 2026

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AMLO-Fidel: Eficaces ‘encuestadores’

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Quien en 2007 se sacó de la manga la estrategia de las encuestas para quitarse presión de los aspirantes priistas a las 212 alcaldías de Veracruz fue Fidel Herrera Beltrán, al que tres años atrás, como candidato del PRI a la gubernatura, se le complicó su elección precisamente por el descontento de los grupos de sus aliados que fueron desplazados de última hora como abanderados del partido gobernante para las presidencias municipales.

De hecho, según lo revelaría a finales de 2009 el ex candidato panista Gerardo Buganza, su contrincante del PRI perdió la elección por un apretado margen de menos del 0.5%, aunque oficialmente los institutos y tribunales electorales locales y federales le adjudicaron y ratificaron legaloidemente su victoria con una escasa ventaja de 25 mil votos.

Para legitimar su cuestionado triunfo, Herrera Beltrán entregó algunas alcaldías y hasta el control del Congreso local al PAN, desplazando al diputado alemanista Alejandro Montano Guzmán de la presidencia de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) para entregársela a Enrique Cambranis Torres, del blanquiazul, en cuanto el “Tío Fide” asumió la gubernatura el 1 de diciembre de 2004.

Vaya, hasta al difunto maestro Atanasio García Durán corrompieron, pues al padre del ex gobernador morenista Cuitláhuac García, que entonces militaba en el PRD, le compartieron la presidencia de la mesa directiva de la LX Legislatura local (2004-2007). 

Así, con este acuerdo político con las dos principales fuerzas de la oposición, Herrera Beltrán se sentó a gobernar, y a los tres años de su mandato aplastó a sus adversarios en la elección municipal de 2007 –el PRI ganó 155 de las 212 alcaldías– y la coalición Alianza Fidelidad por Veracruz recuperó para el tricolor la mayoría en el Congreso local. Su exsubsecretario de Gobierno, Héctor Yunes Landa, que había perdido la elección de diputado tres años atrás ante un desconocido candidato del PAN que ni campaña había hecho, obtuvo entonces la mayor votación del estado y fue designado presidente de la Jucopo en la LXI legislatura del estado.

Y aunque a Fidel le funcionó la estrategia de las encuestas –las cuales se hacían a modo, favoreciendo a los precandidatos palomeados por el mandatario estatal, dejando sin argumentos a los demás aspirantes que alegaban estar mejor posicionados en las preferencias del electorado de sus municipios–, su sucesor Javier Duarte de Ochoa optó en cambio por tomar una decisión tajante y reformar de inmediato la Constitución Política del estado para que las próximas administraciones municipales ya no fueran de tres sino de cuatro años, con el propósito de que no se empataran en 2016 con la siguiente elección de gobernador.

Ahora, Morena sigue recurriendo a las encuestas que dejó establecidas el ex presidente Andrés Manuel López Obrador, quien desde que lideraba al PRD solía aplicarlas en algunos municipios y estados.

Pero, tanto en el caso de AMLO como en el del ex mandatario veracruzano Herrera Beltrán, estos sondeos funcionaban por el respaldo del fuerte liderazgo político que encarnaban ambos como gobernantes, quienes operaron exitosamente su propia sucesión con sus candidatos favoritos. Fidel hizo triunfar a Duarte pese a que tenía al presidente Felipe Calderón, del PAN, en contra, y el partido del jefe del Ejecutivo federal había postulado a un candidato fuerte: a Miguel Ángel Yunes Linares, exdirector del ISSSTE.

En cambio, la presidenta Claudia Sheinbaum, aunque más del 60 por ciento de los mexicanos aprueban su labor como mandataria, parece no tener la misma fuerza política de su antecesor entre los grupos de Morena más afines al obradorismo, lo que ha quedado evidenciado ahora en la selección de los primeros 10 de los 17 coordinadores estatales de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional que serán perfilados para contender por las gubernaturas que se disputarán en 2027.

Ello parece favorecer a los gobernadores salientes, quienes en varios casos han logrado que las encuestas favorezcan a los aspirantes más cercanos o con mayor afinidad política.

Por ejemplo, una frustrada aspirante en Guerrero, la alcaldesa con licencia de Acapulco, Abelina López Rodríguez, declaró que la designación de la senadora Beatriz Mojica representaba el “triunfo de las encuestas de papel” y que “quien festeje me parece que está festejando la crónica de una muerte anunciada”. Anteayer, sin embargo, frenó la marcha de protesta que había anunciado y, sin reconocer aún la legitimidad de Mojica mostró aparentemente disposición para cerrar negociaciones: “hoy no es momento para expresar descontentos vanos sino de señalar puntos donde consideremos que se puede mejorar”. Pero eso todavía está por verse. Por el momento, Mojica ha logrado hacer amarres con el senador y ex aspirante Félix Salgado Macedonio, el influyente padre de la gobernadora Evelyn Salgado.

En Quintana Roo, tras la nominación del senador Eugenio “Gino” Segura, quien fue secretario de Finanzas de la gobernadora Mara Lezama, reapareció públicamente Rafael Marín Mollinedo, ex director general de la Agencia Nacional Aduanas e incondicional de AMLO, quien advirtió que “el hecho de que se hayan quedado estas gentes con la gubernatura no quiere decir que se van a quedar con el estado”. A Marín Mollinedo lo relegaron hasta el tercer lugar en las encuestas, para que no pataleara. Sus seguidores gritaron “¡fraude, fraude!” cuando dieron a conocer oficialmente el resultado de la medición.

En Michoacán, el senador con licencia Raúl Morón, también obradorista, perdió la encuesta ante Carlos Torres Piña, muy allegado al gobernador Alfredo Ramírez Bedolla, con quien hasta antes de su nombramiento se desempeñó como Fiscal General del Estado.

Y en Zacatecas, pese a que Sheinbaum se pronunció en contra del nepotismo, fue nombrada la senadora Verónica Díaz, ex cuñada del gobernador David Monreal, por lo que los seguidores del diputado federal José Narro, cercano a AMLO, lanzaron abucheos y gritos de “¡fuera el monrealismo!”.

En entrevista, Narro, quien también tiene cercanía con la Presidenta, aclaró: “Creo que la gente es libre de opinar, y hay muchos en Zacatecas que no están de acuerdo con el monrealismo. Como lo dijo el propio Ricardo Monreal, creo que se agotó la marca. El gobernador salió mal calificado, por eso cuestionamos: cómo es posible que sea el peor evaluado y su candidata salga bien calificada”.

Para Baja California fue perfilada Julieta Ramírez, cercana a la gobernadora Marina del Pilar Ávila, con quien le une una estrecha carrera política.

A pesar de que la medición estuvo apretada entre Ramírez y el alcalde de Tijuana con licencia, Ismael Burgueño, hubo un cierre de filas en su triunfo, que dejó fuera a Jesús Uribe, quien fue delegado del Bienestar en la entidad durante el gobierno de López Obrador. 

En su discurso, Ramírez prometió que su proyecto será de puertas abiertas y llamó a la unidad. “Los invito a que superemos el proceso interno y caminemos juntos. Ustedes y sus equipos tienen en una servidora a una compañera dispuesta a dialogar y construir.

“Esta encomienda nos requiere unidos y organizados. En Morena, toda persona honesta y de buen corazón que busque servir, no servirse, es bienvenida”, expresó. 

La presidenta nacional de Morena, Ariadna Montiel, defendió los resultados del proceso interno con el que definió a sus eventuales candidatos rumbo a 2027 y advirtió que no habrá “segundas rondas”. La semana antepasada, en conferencia de prensa, señaló que “no es una decisión de grupos, sino del pueblo de Zacatecas”, al defender el nombramiento de Verónica Díaz. 

“El método es el que tenemos, no hay otro. Quien tenga alguna duda, con toda transparencia se pone en la mesa”, añadió la lidera de Morena y ex secretaria de Bienestar.

Ayer, ante las inconformidades generadas en Morena por la definición de sus coordinadores estatales rumbo a 2027, la Presidenta Sheinbaum pidió serenarse a quienes no resultaron favorecidos y defendió el método de encuestas utilizado por su partido.

Lo bueno es que todavía faltan más de ocho meses para los comicios, tiempo suficiente para que “planche” a los inconformes. 

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