Martínez de la Torre no es un municipio cualquiera en el mapa productivo de Veracruz. Es una tierra construida por el trabajo agrícola, por la cultura del esfuerzo, por la capacidad de sus productores y por una vocación económica que durante décadas ha sostenido a miles de familias y ha proyectado el nombre del municipio más allá de las fronteras nacionales.
Por eso, el Agrofestival 2026 no debe verse únicamente como una feria. Tampoco como un programa de entretenimiento agregado a las tradicionales Fiestas Patronales de San Juan Bautista. En realidad, representa algo más profundo: el inicio de una nueva etapa para reposicionar a Martínez de la Torre como una capital agroindustrial, citrícola, ganadera y comercial del norte-centro de Veracruz.
Las fiestas patronales, que inician este 23 de junio, conservan la raíz espiritual, cultural e histórica de la comunidad martinense. San Juan Bautista no solo convoca a la celebración religiosa; convoca también a la memoria, a la identidad y al sentido de pertenencia de un pueblo que ha sabido construir comunidad alrededor de sus tradiciones.
Pero este año, bajo el impulso del Ayuntamiento, esa celebración adquiere una dimensión estratégica. A partir del 27 de junio y hasta el 5 de julio, en las instalaciones de la Expo Feria, el Agrofestival abrirá una nueva ventana para mostrar lo que Martínez de la Torre produce, transforma, comercializa y exporta.
Y eso no es menor.
De acuerdo con el diagnóstico municipal, Martínez de la Torre registró en 2024 una producción agrícola superior a las 535 mil toneladas, con un valor cercano a los 2 mil 750 millones de pesos. Dentro de esa riqueza productiva, el limón ocupa un lugar central: más de 275 mil toneladas y un valor superior a mil 755 millones de pesos. A ello se suman la naranja, con más de 132 mil toneladas, y la toronja, con más de 97 mil toneladas.
Estos datos confirman una realidad que muchas veces se menciona con orgullo, pero pocas veces se dimensiona con claridad: Martínez de la Torre es uno de los grandes motores agrícolas de Veracruz.
Su fuerza no está solamente en la producción primaria. Está también en su capacidad de empaque, clasificación, comercialización, transporte, exportación y generación de empleo. Cada caja de limón que sale hacia los mercados nacionales e internacionales lleva detrás una cadena económica completa: productores, cortadores, empacadoras, transportistas, comerciantes, técnicos, certificadores, empresarios y familias enteras que dependen de esta actividad.
Por ello, cuando Martínez de la Torre produce, Veracruz se fortalece. Cuando Martínez exporta, Veracruz se proyecta. Cuando Martínez crece, una amplia región se mueve con él.
La importancia del municipio no puede entenderse de manera aislada. Martínez articula una región productiva que se extiende hacia Misantla, Tlapacoyan, San Rafael, Nautla, Vega de Alatorre, Yecuatla, Juchique de Ferrer, Tecolutla y Gutiérrez Zamora. Esta zona comparte vocaciones agrícolas, ganaderas, comerciales y turísticas que, bien integradas, pueden convertirse en una de las plataformas regionales más importantes del estado.
De ahí la relevancia del concepto de ciudad nodo.
Martínez de la Torre tiene condiciones para ser mucho más que una cabecera municipal. Puede consolidarse como una ciudad articuladora del desarrollo regional: un centro de servicios especializados, una plataforma logística agroalimentaria, un punto de enlace comercial y una puerta de salida de productos veracruzanos hacia México y el mundo.
El Agrofestival 2026 apunta precisamente en esa dirección.
La recuperación e impulso de la exposición ganadera tiene también un profundo significado. Durante muchos años, la región martinense fue reconocida por su actividad ganadera. Municipios vecinos conservan una tradición importante en producción bovina, doble propósito, carne, leche, mejoramiento genético y comercialización pecuaria. Reintegrar esa dimensión al escaparate regional permite reconocer que el desarrollo del campo no se agota en los cítricos, sino que incluye una economía agropecuaria más amplia, diversa y con enorme potencial.
En un estado como Veracruz, que ocupa lugares nacionales destacados en producción bovina, carne en canal, leche, cítricos, caña, café y otros productos del campo, Martínez de la Torre tiene la posibilidad de asumir un papel renovado: no competir con otros municipios, sino articularlos; no sustituir vocaciones vecinas, sino potenciarlas; no mirar solo hacia dentro, sino proyectar la fuerza de toda una región.
Esa es la visión que hoy comienza a tomar forma.
El presidente municipal Modesto Velázquez Toral ha entendido que las ferias modernas no pueden ser solamente espacios de diversión. Deben ser también instrumentos de promoción económica, identidad territorial, atracción de inversiones, fortalecimiento productivo y orgullo comunitario. Una feria bien concebida puede mostrar la música, la cultura y la alegría de un pueblo; pero también puede mostrar su capacidad de producir, emprender, exportar y transformar su futuro.
Martínez de la Torre necesitaba recuperar esa ambición.
Durante años, el municipio ha sido conocido por su riqueza productiva, pero no siempre ha logrado convertir esa fortaleza en una narrativa pública de alcance estatal, nacional e internacional. El Agrofestival puede convertirse en el punto de partida de una estrategia mayor: colocar a Martínez nuevamente en el mapa de las grandes regiones agroindustriales de México.
Si esta visión se sostiene en los próximos años, el Agrofestival podrá convertirse en una marca territorial poderosa. Una cita anual para productores, ganaderos, empacadores, exportadores, inversionistas, instituciones educativas, empresas de tecnología agrícola, prestadores de servicios y visitantes. Una feria que celebre la identidad, pero que también genere negocios. Una feria que honre la tradición, pero que mire hacia el futuro.
Las grandes ciudades no se construyen negando su origen. Se construyen comprendiendo su vocación y llevándola a un nuevo nivel.
Martínez de la Torre nació y creció con el campo. Su grandeza está en la tierra, en el trabajo, en el río, en los caminos, en las comunidades, en las empacadoras, en los mercados, en la capacidad de su gente para producir aun en medio de las dificultades.
Por eso, el Agrofestival 2026 puede ser mucho más que una celebración.
Puede ser la señal de que Martínez de la Torre ha decidido volver a creer en su propio potencial.
Y cuando un municipio reconoce su fuerza, ordena su visión y encuentra liderazgo para impulsarla, deja de esperar el futuro y comienza a construirlo.
Rubén Ricaño Escobar
Municipalista, escritor y consultor en desarrollo local. Secretario General del Centro Municipalista para el Desarrollo (CMD-México). Autor de Aurora: el despertar de la nueva civilización humana.
Agrofestival 2026: Martínez de la Torre vuelve a ocupar su lugar en Veracruz