Durante la administración 2022-2025, a cargo de la exalcaldesa Rosalba Rodríguez Rodríguez, se impulsaron proyectos, programas y acciones de promoción y difusión cultural.
Buena parte de esta labor estuvo a cargo de la dirección de cultura a cuyo frente estuvo Wilka Ache Terui.
Hoy me refiero al caso de la convocatoria local y regional para pintar en la parte externa del panteón municipal acayuqueño obras relativas a la danza de Arrieros y Morenos.
Un total de siete artistas respondieron y plasmaron su particular visión plástica sobre la temática que forma parte de la identidad profunda del pueblo acayuqueño, con el resultado de siete cuadros pictóricos sobre paredes; ahí donde un breve poema sin igual acompaña a nuestros ausentes siempre presentes:
Descúbrete, ioh mortal!
Tu frente inclina
Que el orgullo mundanal
Aquí termina
Estética en los versos…
Estética en las obras plásticas…
Eternos, el adiós y la presencia de quienes aguardan por ti, por mi, por nosotros y por los otros…
Durante varios meses el conjunto referido convivió en el barrio tamarindo de Acayucan: pintura, poesía, almas…
De pronto, alguien irrumpió la sinfonía de Eros y Tanatos para borrar las siete pinturas.
Una mancha blanca fue arrojada contra las obras de cuatro artistas acayuqueños y tres más, nativos de otros puntos del sur profundo.
No hay información precisa sobre quién ordenó este crimen cultural.
Tampoco sobre el o los autores materiales del asesinato plástico.
La ignorancia, la insensibilidad, la mezquindad, constituyen líneas de investigación obligada.
Solo sabemos que las bardas blanqueadas aparecieron durante los primeros meses del 2026; ya entrada en funciones la administración del nuevo alcalde Raúl David Salomón García.

Parte 2
Alrededor de septiembre del 2025, en la parte baja del palacio municipal de Acayucan se inauguró una pequeña sala de exhibición con algunas piezas de la cultura local.
El contenido del espacio ubicado sobre el paseo Bravo casi esquina con la calle Hidalgo, resulta variopinto.
Incluye piezas originales empleadas en la tradicional danza de Arrieros y Morenos como el caballito, el torito, así como el tambor con el cual se llama a la población ante la cercanía de la feria tradicional de San Martín Obispo, en noviembre, y a tomar parte de la danza sobre las calles de la ciudad.
La exalcaldesa Rosalba Rodríguez Rodríguez y la exdirectora de cultura Wilka Ache Terui, crearon la sala de exhibición con el afán de que vecinos y visitantes tuviesen un encuentro cotidiano y visual con elementos de su propia identidad colectiva.
En el lugar hay pinturas de artistas locales, así como reproducción de fotografías históricas.
La sala no rebasa los cuatro o cinco metros de ancho por unos diez metros, o poco más, de larga.
Se mantuvo abierta hasta finalizar diciembre del 2025 y durante el 2026 ha permanecido cerrada; en el abandono, sucia, presa del deterioro, con basura y heces de animales.
¿Por qué el rechazo de la administración del alcalde Raúl David Salomón Huerta a trabajos en pro de la cultura creados, impulsados, animados durante el Ayuntamiento que le precedió?
Hemos expuesto en una nota previa el criminal daño a obras plásticas en las paredes exteriores del panteón municipal.
Aquí compartimos imágenes de la sala de exhibición en la parte baja del palacio municipal de Acayucan, al momento de su apertura; así como fotografías sobre su triste y muy lamentable condición actual.

