enero 14, 2026

En Esta Hora

Porque la noticia… no puede esperar

Más carreteras destrozadas y menos salud

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Nadie se queja de las pensiones o becas que recibe del gobierno, de lo que se queja mucha gente es de las carreteras destrozadas, de la falta de medicamentos y malas condiciones de los hospitales públicos, de los apagones o de que el SAT ya no devuelve dinero.

¿Mejorará esta situación?, no, va para estar peor porque el gobierno necesita más dinero para sostener esas pensiones y becas y cada vez es más difícil que lo consiga, así que ha venido y seguirá recortando presupuesto a áreas que son importantes pero no de su prioridad.

Lo que reparte el gobierno de nuestros impuestos es mucho. Para este año dispuso que 835 mil 535 millones de pesos sean destinados a los Programas para el Bienestar.

De esa cantidad, más de 483 mil millones de pesos han estado entregándose para la Pensión para Personas Adultas Mayores, que se da en forma universal (es decir, a todos los mexicanos a partir de los 65 años, así tengan otras pensiones u otros ingresos que les permitan una vida digna).

En cuanto a las becas para estudiantes el gobierno destinó este año alrededor de 132 mil millones de pesos, recibidos por alumnos de preescolar, primaria, secundaria, bachillerato y universidad.

Por lo que respecta al programa Jóvenes Construyendo el Futuro, con el que se apoya a la juventud, el gobierno gastó más de 24 mil millones y al Programa para el Bienestar de Niñas y Niños, Hijos de Madres Trabajadoras se han destinado 3 mil millones.

Y en los nuevos programas, creados por la presidenta Claudia Sheinbaum, que son los de Pensión Mujeres Bienestar y Salud Casa por Casa, en 2025 se han gastado 17 mil millones de pesos.

No es malo apoyar con dinero a los adultos mayores, tampoco lo es apoyar de esa forma a jóvenes y mujeres, aunque sería mejor crear las condiciones para que tuvieran acceso a trabajos mejor pagados o a emprender un negocio propio, pero eso para cualquier gobierno resulta más complicado, como lo vemos este año cuando la economía en México crecería solo un 0.3%.

La cuestión es que sostener esa entrega de dinero es muy difícil, absorbe una cantidad considerable del presupuesto total y aunque la presidenta Sheinbaum ya no tiene el peso de las construcciones del Tren Maya, la refinería de Dos Bocas y el aeropuerto AIFA, sí tiene la carga de sostenerlos y hacerlos operar, lo que también sale en un ojo de la cara.

La Presidenta tiene poco margen para realizar las obras que considera importantes. Ya pasó un año de su gobierno y no se ve nada en ese sentido, además no quedaría de otra más que irse acostumbrando a ver y padecer carreteras federales (y estatales) como las que están en Veracruz, una de ellas, la de Tihuatlán, en donde los pobladores de San Miguel Metepec han demandado reiteradamente a la SICT que la repare, pero no hay respuesta, o la de Acayucan-Catemaco (parte de la Costera del Golfo) que antes tenía muchos baches…¡pero ahora está peor! porque en unos tramos hay hoyancos y en otros no existe pavimento y es terracería.

Acostumbrémonos también a padecer los apagones por la falta de inversión en la Comisión Federal de Electricidad (CFE); a tener hospitales sin climas o sin elevadores, con falta de personal o escasez de medicamentos; a que falten medicinas para los niños con cáncer y haya carencias en otros servicios.

No es que el gobierno no sepa del estado de las carreteras o de las necesidades de salud; no es que no entienda a los campesinos en sus demandas de apoyos, lo que ya los llevó a bloquear carreteras y a advertir que nuevamente lo harán ante el incumplimiento de los acuerdos, es que el dinero lo destina a sus prioridades, con un sentido político no social, aunque se empeñe en hacer creer lo segundo.

A ver cuánto más puede estirar la cobija antes de que se rompa.

Imagen de portada: Redes sociales

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