Los partidos políticos, esos mismos que nos prometen transparencia y compromiso con el bien común, acumulan una deuda millonaria con el Servicio de Administración Tributaria (SAT). Según un informe del portal 24 Horas, la suma asciende a 562.7 millones de pesos, de los cuales Morena encabeza la lista con 395 millones, seguido por el PRI con 72.7 millones y otros actores como el PT, MC y el PAN que también tienen cuentas pendientes.
Más allá de las cifras, lo preocupante es la descarada permisividad con que estas instituciones, financiadas con dinero público, incumplen sus obligaciones fiscales. Los partidos están obligados a retener y entregar impuestos como el ISR de sus empleados, pero al parecer han optado por “jinetear” recursos debido a las sanciones mínimas que enfrentan, una muestra más de cómo las reglas se aplican de manera distinta a quienes ostentan el poder.
Lo anterior, evidencia una problemática estructural y un mal endémico de México: el financiamiento público a los partidos políticos, un sistema diseñado para garantizar equidad en la contienda electoral, pero que en la práctica fomenta la opacidad y el despilfarro. En 2024, por ejemplo, se les asignarán más de 14 mil millones de pesos, un privilegio insultante en un país con necesidades urgentes en salud, educación e infraestructura, pero que se ha convertido en un cheque en blanco que permite operar con impunidad.
Es hora de repensar este modelo. El financiamiento público a los partidos debe reducirse o eliminarse de tajo, obligándolos a autogestionar sus recursos con aportaciones privadas reguladas y transparentes, justo como sucede en Estados Unidos. Esta medida no solo reduciría la carga fiscal, sino que también incentivaría una mayor conexión entre los partidos y la ciudadanía, alejándolos de su zona de confort.
Los partidos políticos deben rendir cuentas, no solo en las urnas, sino también ante las leyes fiscales del país. Si no pueden cumplir con algo tan básico como el pago de impuestos, ¿cómo pueden pretender representar a los ciudadanos y administrar los recursos de la nación? El cambio no solo es necesario, es urgente. La democracia no puede sustentarse en instituciones que hacen del abuso su modus operandi.
Fuente: https://www.24-horas.mx/2024/11/27/deben-todos-los-partidos-562-7-mdp-en-impuestos/
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