Hasta marzo de 2026, la guerra entre EE.UU., Israel e Irán, iniciada el 28 de febrero con la Operación Furia Épica, ha causado miles de muertes civiles y militares en Irán, incluyendo al líder supremo Alí Jameneí, y ha dañado infraestructura clave como instalaciones nucleares y hospitales. El conflicto ha herido a unos 150 soldados estadounidenses y extendido combates al Líbano con invasión israelí.
La escalada del conflicto EE.UU. e Israel han bombardeado más de 5.000 objetivos iraníes, destruyendo misiles, bases navales y liderazgo militar, mientras Irán responde con misiles contra bases en el Golfo (Baréin, Kuwait, Emiratos Arabes y Arabia Saudita) y drones. Se reportan hundimientos de buques iraníes y ataques a aliados como Hezbolá; el nuevo líder supremo, Mojtaba Jameneí, promete venganza.
El impacto en el Estrecho de Ormuz, Irán prohibió el tránsito de buques desde el 28 de febrero, paralizando alrededor del 20% del petróleo mundial; 150 petroleros están varados y productores como Arabia Saudita, Kuwait, Emiratos e Irak recortan producción por almacenamiento lleno. EE.UU. ofrece escoltas y seguros, pero el paso sigue riesgoso con ataques a tanqueros.
Como efecto de la guerra se registró lo que se ha denominado como un impuesto geopolítico, que se ha reflejado en el incremento en precios del petróleo e inflación, El petróleo tipo Brent alcanzó de 99 hasta 107 por USD/barril y el WTI pasó de 94 a 110 USD (pico de 119 USD), subiendo hasta 29%; la gasolina en EE.UU. subió 11 centavos a 3,11 USD/galón, en México hasta el día de hoy no se ha modificado, pero es muy probable que esta decisión cambie en el corto plazo. Esto representa una amenaza a la inflación global mayor al 3% proyectado de manera anual, afectando economías con mayor descontento y la desaceleración puede durar meses; por su parte el Grupo G7 considera liberar reservas.
Las preocupaciones clave en países involucrados, Irán teme colapso régimen y secesionismo; vecinos del Golfo, daños a refinerías y bases; EE.UU./Israel buscan desarme nuclear pero arriesgan guerra prolongada. En el mundo entero se han registrado interrupciones energéticas, inflación, incertidumbre y volatilidad financiera y riesgo de recesión si Ormuz continúa cerrado más tiempo; Rusia ha ofrecido mediación ante el conflicto. La guerra continúa y aún está en el aire.
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Maestro en Comunicación por la Universidad Iberoamericana. Formó parte del cuerpo académico en comunicación en la Ibero y en la Universidad Anáhuac, campus norte CDMX.
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