A un año y días de la elección de diputados, los nombres más sonados son… los que buscan la gubernatura para el 2030.
Es un peso para Rocío Nahle, quien, por un lado, a año y medio de ejercer el cargo, no ha podido disfrutar plenamente la gubernatura y, por otro, a cuatro años y medio de terminar su mandato, ya tiene sombras.
La forma de hacer política ha cambiado; antes no ocurría este tipo de adelantos, pero ahora la Gobernadora tiene que hacer frente a factores diferentes.
Hoy, el peso de las sombras no sólo está en la oposición, sino al interior de su partido. Es el senador Manuel Huerta quien abiertamente critica sus yerros, hace propuestas diferentes a los planes del gobierno, tiene reuniones con diversas organizaciones, gana espacios (presidencia del Tribunal, rectoría de la Universidad Veracruzana, por decir algunos) y alienta a grupos políticos.
En cuanto a los aún aliados de Morena, el dirigente nacional del PT, Alberto Anaya, está a la expectativa. El paso del tiempo le marcará el rumbo a tomar.
Y en el Partido Verde (PVEM), local y nacionalmente, empujan y seguirán en el proyecto de lograr la candidatura de Javier Herrera Borunda, hijo del exgobernador Fidel Herrera Beltrán. Puede decirse que, al día de hoy, está difícil visualizar a Javier como candidato en 2030, pero, entre más se enreden la política y las condiciones sociales en Veracruz, irán aumentando sus posibilidades. Mientras tanto, paso a paso y sin ser un secreto, el hijo del Tío Fide está en lo suyo.
El PAN, llegado el momento, podría optar por dos mujeres: la diputada Indira Rosales y la alcaldesa de Boca del Río, María Josefina Gamboa. Ambas son hoy la cara de su organización y la gente las ve como prospectos a la gubernatura.
Movimiento Ciudadano tiene a su aspirante local, el exdirigente estatal y diputado federal Sergio Gil Rullán, pero ahí finalmente manda Dante Delgado Rannauro. En su momento, MC puede optar por un militante o abrirle la puerta a un externo que pelee con fuerza la gubernatura —no como en 2024 con Hipólito Deschamps— y garantice el mayor número de votos.
Héctor Yunes Landa, quien recientemente dejó al PRI en medio de la polémica, es el político opositor más mediático. Ha trascendido que su asociación ha recibido el visto bueno del OPLE para ser partido, pero busca ser el candidato de un bloque opositor.
Y Pepe Yunes está vigente. Sin ruido, prácticamente no hay día en que no tenga alguna reunión con políticos, gente representativa de la sociedad civil, dirigentes de organizaciones y líderes de comunidades o regiones. En su momento, con más experiencia y relaciones, estará listo para lo que las circunstancias manden.
Por parte de la sociedad civil, se está a la espera de que surja algún prospecto. Existe una enorme inconformidad entre diversos grupos; entonces, haría falta alguien que levante la mano y tenga una participación decidida.
Estas siete personas, con distintos niveles de intensidad y aceptación, han echado a andar sus proyectos, ven los errores del actual gobierno y los capitalizan. La Gobernadora sabe de sus intenciones, ¿y qué hace al respecto? Tiene la opción de permitir trabajar a dos o tres prospectos suyos, pero no se cree que quiera hacerse sombra ella misma.
Los resultados en las elecciones del 2027, la intensidad que impriman sus rivales y enemigos, y cómo vayan acomodándose las piezas a nivel central le irán marcando la ruta a seguir. A lo mejor termina aliada de quienes menos se cree por ahora.
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