Este domingo 11, el senador Manuel Huerta rindió en el Parque Juárez de Xalapa, a un costado del Palacio de Gobierno, su segundo informe de resultados. Además de su compañera de escaño Claudia Tello, lo acompañó el legislador poblano Ignacio Mier, presidente de la Junta de Coordinación Política y líder de la bancada de Morena en la Cámara alta del Congreso de la Unión, pero no se vio a ningún alto funcionario de la administración estatal. La gobernadora Rocío Nahle prefirió viajar a Pánuco, donde sólo develó la placa conmemorativa del 60 aniversario de la primera aplicación del Plan DN-III-E ante las inundaciones de 1966, pero no entregó aún las obras prometidas hace un año en la zona norte del estado que fue devastada por las torrenciales lluvias de octubre de 2025, las cuales, según el registro del gobierno federal, provocaron en Veracruz la muerte de 35 personas –la gran mayoría, 27, en la ciudad de Poza Rica– y la desaparición de siete más.
Tal como lo comentamos aquí hace casi tres semanas, cada vez se hace más evidente que en la sucesión gubernamental de 2030 Huerta no tendría el apoyo del grupo en el poder que encabeza Nahle, aunque volviera a ganar la encuesta interna de Morena, como ya lo hizo en 2023, cuando terminó cediéndole la candidatura a la ex secretaria de Energía para que su partido cumpliera con la cuota de género. Y añadíamos que lo que se esperaría es que la mandataria veracruzana le retribuyera dentro de tres años ese favor y no lo vetara, pero apuntábamos que hasta ahora no se percibe así. Nahle parece tener marcada preferencia por otros aspirantes morenistas más allegados a ella. Uno sería el actual alcalde de Coatzacoalcos, Pedro Miguel Rosaldo, y, otro, el secretario de Gobierno, Ricardo Ahued. Y seguramente en 2030 se va a querer imponer tal como hoy lo está haciendo la mayoría de los gobernadores guindas de los 17 estados donde el año entrante se elegirán a sus sucesores.
Sin embargo, habrá que ver cómo termina el “estira y afloja” entre Morena y sus aliados, pues varios de los aspirantes excluidos están amagando con postularse por el PT y PVEM, lo que obviamente restaría votos a los morenistas y podrían hacerlos perder ante los abanderados más competitivos de la oposición.
A finales de septiembre pasado, la presidenta Claudia Sheinbaum se sinceró y decidió quitarse “un poco la investidura presidencial” porque, dijo, “vale la pena platicarlo”, y abordó y defendió en su conferencia en Palacio Nacional el proceso interno de selección de los 17 coordinadores estatales de la transformación, calificándolo de “muy democrático”.
Empero, al referirse a la operación política de las lideresas de su partido, deslizó: “pienso que Ariadna (Montiel) y Citlalli (Hernández) hacen un buen trabajo. En su momento tendrán que abrir todas las encuestas; ya decidirán ellas cuándo”. Y es que principalmente los dirigentes del Partido del Trabajo dudan de la veracidad de las mediciones y sospechan que habrían sido manipuladas para favorecer a los virtuales candidatos más afines de los mandatarios estatales.
Anteayer, el PT refrendó su exigencia de reponer el proceso de encuestas en los 17 estados que renovarán gubernaturas, luego de que este fin de semana el senador con licencia Raúl Morón, de Morena, anunció en Michoacán que construirá “una alternativa diferente, desde abajo”, y que hará recorridos por la entidad para “atender a los ignorados y los agraviados”.
Por su parte, el coordinador de los diputados federales del PT, Reginaldo Sandoval, dijo que si en noviembre Morena no repite la consulta que favoreció al ex secretario de Gobierno y ex fiscal Carlos Torres Piña, cercano al gobernador Alfredo Ramírez Bedolla, “tomaremos otra decisión”; esto es, postular a Morón Orozco como su candidato.
“Nosotros estamos del lado de la razón, la justicia y los principios, y del otro lado están la mentira y el chantaje. Tenemos certeza de que el obradorismo acompañará a Morón”, dijo el legislador, quien anteayer ratificó que el senador con licencia es el “coordinador estatal de afiliación del PT”, esto es, su eventual abanderado a la gubernatura.
El legislador indicó que se trata de ir a una encuesta científica, “no a una controlada por Morena”.
La postura de Sandoval Flores se dio luego de que este domingo en Morelia, Morón pidió a su estructura movilizarse en los municipios “para realizar un amplio foro de diálogo, organización y consulta a nuestra gente”, y anunció que en noviembre volverá a convocar a una asamblea “para tomar juntos una decisión definitiva y sobre el destino de nuestro movimiento”.
El anuncio de Morón se dio casi un mes después de que Morena designó al ex fiscal Torres Piña “coordinador estatal”. En un encuentro en Morelia, manifestó: “a quienes pensaron que nuestro silencio era sinónimo de duelo, derrota o desistimiento político, les digo que en muchas ocasiones el silencio es más fuerte y más digno que las palabras; es también un mensaje y espacio para la reflexión, y momento para replantear la reorganización política”.
No obstante, indicó, ahora “es momento de volver a levantar la voz”, e incluso advirtió: “no nos van a doblegar. Nos mantendremos de pie con dignidad hasta lograr que la transformación en Michoacán se consolide verdaderamente”.
En el discurso donde expresó su agradecimiento a la militancia de Morena por su solidaridad y al PT “por su acompañamiento en la consolidación de esta ruta”, delineó que “este proceso aún no ha concluido” y se dijo “listo para defender los principios, valores y propósitos de la Cuarta Transformación en Michoacán, que no pertenece a unos cuantos, sino al pueblo, y trabajar siempre bajo los valores del obradorismo”.
La rebeldía no es sólo es en Michoacán sino además en Zacatecas, donde tampoco aceptan los aspirantes excluidos a la senadora con licencia Verónica Díaz, ex cuñada del gobernador David Monreal, por lo que el PT podría nominar a la también senadora Geovanna Bañuelos, mientras que en Tlaxcala ni la gobernadora Lorena Cuéllar ni el aspirante a sucederla, el alcalde de la capital, Alfonso Sánchez, han asistido a los dos actos partidistas de la virtual candidata Ana Lilia Rivera. Y, en Nuevo León, corre la versión de que la ex panista Tatiana Clouthier, quien rechaza la precandidatura de la ex priista Clara Luz Flores, podría ser postulada por el PVEM.
¿Acaso habría también ruptura en Veracruz si Manuel Huerta no fuese nominado dentro de tres años?
Y es que, este domingo, el líder del Senado, Ignacio Mier, declaró que Huerta es un buen activo para lo que venga en Veracruz en el 2030, pues destacó que no es un improvisado, sino que lleva años en la política y lo ha demostrado siendo perseverante y muy leal a Morena.
“Afortunadamente en Veracruz tenemos un referente que tiene combinación interesante entre neurona y testosterona. Es valiente y es inteligente: Manuel Huerta. Si todos fuéramos como él, este partido sería más difícil (ganarle)”, afirmó el coordinador de los senadores morenistas.