septiembre 7, 2026

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El Veracruz violento donde matan a diputados

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La política puede dar mucho, pero también quitar todo. Unos logran encumbrarse y sólo el tiempo los ha retirado, otros son encarcelados o quedan desprestigiados de por vida y algunos han sido asesinados.

Actualmente está el caso de Zenyazen Escobar, militante de Morena, quien era diputado federal. Su ascenso fue meteórico, llevado de la mano de Cuitláhuac García, y su caída fue inesperada.

Su paso como funcionario fue controversial, dicen algunos. Su gente y un sector de Morena lo eleva, pero otros –desde el actual gobierno morenista- incluso cuestionaron sus resultados al frente de la Secretaría de Educación de Veracruz.

En las últimas cuatro décadas cinco diputados han sido víctimas del Veracruz violento, el de la tierra de caciques, pistoleros, venganzas políticas y, de un tiempo para acá, asiento importante para cárteles de la delincuencia organizada.

Roque Spinoso Foglia, originario de Emilio Carranza, fue asesinado el 25 de noviembre de 1984 cuando gobernaba Agustín Acosta Lagunes. Tenía 54 años. Lo mataron cuando en un automóvil, acompañado por sus primos César y Sergio Spinoso Corral, entraba al rancho El Relicario. Hubo un detenido, sentenciado, aunque muchos saben que su muerte fue por ir acompañando a su primo César y quién mandó a matar a este y a quien contrataron para asesinarlo.

Demetrio Ruiz Malerva fue asesinado el 26 de julio de 1986 (finalizando el gobierno de Acosta Lagunes) a los 45 años de edad. El crimen ocurrió en Álamo, cuando era acompañado del abogado Neftalí Estrada Azuara. El objetivo no era matar al reconocido político tuxpeño, de quien pocos dudan hubiera llegado a gobernador, pero resultó muerto en el atentado.

A José María Guillén Torres, diputado por Cosoleacaque y ex alcalde de Chinameca, lo mataron la madrugada  del 7 de enero de 2003, en el tramo de la carretera Transístmica Cosoleacaque-Acayucan. Iba con su hermano Rafael y su hijo Marco Tulio, procedentes de Chinameca. Hubo un detenido,  pero en la zona de Acayucan saben quien lo mandó a matar, muy posiblemente quien también ordenó, veinte años atrás, el asesinato de su padre, Hilario Guillén. Esto ocurrió en el gobierno de Miguel Alemán Velazco.

Juan Carlos Molina Palacios fue asesinado el 10 de noviembre de 2019 (gobernaba Cuitláhuac García), al salir de su rancho Santa Rosa del Alba, en Medellín. Había logrado riqueza en la ganadería y en otros negocios y el gobierno dijo que su asesino fue el presunto jefe criminal con sede en Playa Vicente, el Compa Playa, detenido tiempo después, aunque el aprehendido niega ser ese personaje.

Y a Benito Aguas lo mataron  el 9 de diciembre de 2024, estrenándose Rocío Nahle como gobernadora. Fue en la comunidad de Tepenacaxtla, en Zongolica. Durante su campaña solicitó protección y en el atentado murió uno de sus acompañantes. Hubo un detenido por este crimen.

Antonio Benítez Lucho, en diciembre de 2010, siendo diputado tuvo mucha suerte y se salvó de un atentado. Estaba en Cosoleacaque entregando apoyos, cuando un sujeto (lo detuvieron) puso una pistola cerca de su cabeza y jaló el gatillo en varias ocasiones, pero el arma se encasquilló.

Y ahora ocurrió la muerte del coordinador de la bancada federal veracruzana de Morena, Zenyazen Escobar.

En los últimos meses a Zenyazen le empezó a cambiar la suerte. Primero, en un fuerte golpe, sus principales aliados en Córdoba, empezando por el alcalde Manuel Alonso Cerezo, le dieron la espalda y al diputado ya no le hicieron caso.

Después fue el asunto del yate incendiado, al que Zenyazen le dio más importancia de la que debió recibir. Ante tanta justificación hizo pensar mal.

Luego fue lo del reto a golpes en la Cámara de Diputados, en donde se le vio descompuesto, con la mirada perdida.

La semana pasada, el martes, fecha en que la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, llevó a la Cámara de Diputados la documentación del segundo informe de la presidenta Sheinbaum, quienes lo vieron de cerca o saludaron lo notaron sumamente nervioso.

Y llegó el viernes pasado, cuando fue encontrado muerto dentro de su automóvil, un Mercedes Benz, solo. No se transportó en alguna de sus camionetas espaciosas, no iba con sus guardaespaldas.

Zenyazen cambió su vida en pocos años. Inicialmente, con la primera ola de Morena, alcanzó a ser diputado local y, al triunfo de Cuitláhuac García, su gran amigo, lo hace secretario de Educación hasta considerarlo, al inicio de su administración, el colaborador que le daba mejores resultados.

Ya en la SEV y con la gran influencia que tenía en el gobierno, cambió radicalmente su vida. Fue inocultable. Su influencia le dio para poner alcaldes e intervenir en otras áreas.

¿Qué pasó el viernes? Es probable que nunca se sepa la verdad y que las autoridades suelten una versión a conveniencia.

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