La fuerza política de Morena radica en contar con el control absoluto de la Cámara de Diputados, con la suma de los votos legislativos se sus aliados – partido verde y PT – tiene una mayoría calificada que les permite reformar la Constitución sin necesidad, lo repito, sin necesidad de escuchar a la oposición, esto es, no requiere escuchar otras opiniones ajenas a la voz oficial, ¿qué hace la oposición al respecto?
Hay que revisar cuando el PRI y el PAN estaban del otro lado de la mesa, los analistas “oficialistas” dirán que había un autoritarismo desde el gobierno, mismos señalamientos que lanza la oposición al gobierno en turno, sin embargo, la manera de protestar de la oposición – con o sin razón y guste o no – eran totalmente diferentes.
En todo momento la oposición legislativa se manifestaba de manera libre, su rechazo a ciertas políticas públicas y a los actos de corrupción – desde su punto de vista – que ocurrían bajo la protección del partido en el poder, no importaba el número de legisladores y de manifestantes en las calles, lo importante para la oposición – principalmente el PRD y el PAN – era exhibir lo que consideraba mal en el ejercicio del poder gubernamental y movilizar a sus bases sociales.
Ahí radica – desde mi punto de vista – una de las grandes diferencias entre la oposición de ayer y la oposición de hoy…la calle era la arena política esencial para manifestar la fuerza de la oposición y buscar el debilitamiento del gobierno, ¿qué pasó con la oposición en México? ¿Acaso no hay “causas justas” que defender? ¿Acaso no existe inconformidad social? ¿En serio México está feliz, feliz, feliz con la llamada 4 Transformación?
México necesita “recuperar” lo mejor de la oposición de ayer y sumar lo mejor de la oposición de hoy, esto significa, la movilización social y el uso responsable de las redes sociales, no será con ofensas, con vulgaridades, con bravuconadas que se ganará el apoyo popular, se necesita algo mucho más articulado, fundamentado que lanzar improperios al aire.
La oposición debe tener un discurso con base en datos verificables sobre la realidad social del país, las cifras oficiales deben ser comparadas con las voces de amplios sectores sociales que han manifestado su inconformidad por la realidad que enfrentan todos los días:
Grupos de madres buscadoras, camioneros, productores de productos agrícolas, ganaderos, empresarios, madres y padres de familia que señalan las deficiencias materiales de los centros escolares, organizaciones sociales que señalan la corrupción en dependencias de gobierno, las víctimas de la inseguridad en las calles, las víctimas directas e indirectas por las carencias en el sector salud, ahí radica la fuerza social de la oposición, abanderar a quienes el oficialismo…no abandera.
La realidad es que la oposición partidista no ha estado a la altura de la fuerza territorial de Morena, en una autocritica verdadera deben reconocer qué les ha faltado y qué les ha sobrado, ahí les va un dato: les ha faltado – con números en la mano – desmentir los datos que tanto se presumen en las conferencias mañaneras y les ha sobrado un “optimismo” falso al creer que el pueblo irá con los ojos cerrados a votar por ellos sin trabajo territorial de por medio, suponiendo sin conceder, ¿de que sirven los votos a una oposición dispersa, fracturada, caminando sola, si al final del camino Morena es el principal beneficiario de ese escenario electoral?
Seguramente los números de los 300 Distritos electorales los dirigentes partidistas los tienen en sus escritorios, seguramente saben cuales son sus fortalezas y cuales son sus debilidades, no es cuestión de simpatías personales una posible alianza electoral entre la oposición nacional y fuerzas locales, antes de pensar en el 2030 la oposición debe lograr equilibrar el tablero legislativo en primer lugar y después el tablero ejecutivo en los Estados, ganando gobiernos estatales, todos sus demás planes pensando en llegar a Palacio Nacional solo serán discursos para levantar el ánimo de sus bases.
¿Qué ofrece la oposición al pueblo de México? ¿Qué políticas públicas piensan impulsar desde la Cámara de Diputados? ¿Qué Programas Sociales piensan fortalecer y cuales más piensa echar andar? ¿Qué hará mejor – con sus grupos legislativos – que la hoy mayoría oficial?
No es atacando a los “Servidores de la nación” que se ganan simpatías populares, es señalando deficiencias y actos de corrupción en la aplicación de los Programas sociales cómo se logrará posesionar a las siglas partidistas en el ánimo popular, el problema no son las bases sociales de los partidos políticos, el problema son la corrupción y las ambiciones vulgares de las élites del poder económico y político del país, ¿qué piensa decir la oposición por ejemplo de la corrupción en las aduanas de México?
Que nadie se asuste de la lucha por el poder político que se llevará a cabo en busca de ganar la mayoría de distritos federales, locales y de ganar la mayoría de los gobiernos estatales, el oficialismo hace su tarea y la oposición debe hacer la suya, que nadie se diga sorprendido del papel que juega y jugarán los organismos electorales, de nada sirve lamentar y “llorar” por los rincones sino se toman medias al respecto por parte de la oposición, los partidos políticos deben de reconocer que un “golpe político” a un partido opositor es la avanzada de un “golpe político” contra otro opositor, por lo tanto, la oposición debe estar preparada, organizada y sumando fuerzas ente ellos, ¿quién dice que uno de ellos no será el siguiente?
Más allá de la veracidad de los datos dichos durante el Segundo Informe presidencial, es la oposición responsable de manifestar con fundamentos la realidad que no se oirá en los pasillos de palacio nacional pero se escucha en las calles y los grupos de Madres buscadoras, son un ejemplo de resistencia, organización y de lucha sin descanso ante la indiferencia oficial.
Las y los ciudadanos también tienen tarea que llevar a cabo, informarse para tomar la mejor decisión el próximo 6 de junio…más allá de acudir al cajero de un banco del Bienestar.
P.D.- Con el ánimo que las fiwrzas políticas locales y las organizaciones sede la sociedad civil impulsen cnmandiatas y candiatos con la preparación profesional necesaria para no hacer el ridículo m desde la comodidad de un sillón legislativo.. Escribiré otro día.