- La Presidenta consideró que separarse nuevamente del cargo fue “lo mejor para Sinaloa”.
- Señaló que corresponderá al Congreso local designar a quien conduzca el estado, acompañe el proceso electoral y concluya el actual sexenio.
Ciudad de México.- El futuro político de Rubén Rocha Moya al frente del Gobierno de Sinaloa parece cada vez más distante. Y es que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo planteó este lunes un escenario en el que un gobernador o gobernadora interina permanezca al frente del Ejecutivo estatal hasta el cambio de administración en 2027.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum se refirió a la nueva licencia indefinida solicitada por Rocha Moya y consideró que su decisión de volver a separarse de la gubernatura fue conveniente para garantizar la estabilidad política de la entidad.
La mandataria explicó que ahora corresponderá al Congreso de Sinaloa realizar el procedimiento para nombrar a quien asumirá temporalmente el Ejecutivo.
De acuerdo con lo expresado por Sheinbaum, la persona designada tendría entre sus responsabilidades garantizar la gobernabilidad, acompañar las elecciones previstas para junio de 2027 y finalmente “cerrar el gobierno, el sexenio”.
Sus declaraciones apuntan así a un interinato prolongado hasta la conclusión de la actual administración, pese a que formalmente la licencia otorgada a Rocha Moya mantiene el carácter de temporal e indefinida.
“Fue lo mejor para Sinaloa”
La Presidenta también dejó claro que no compartió la decisión de Rocha Moya de regresar a sus funciones el pasado viernes 21 de agosto.
Sheinbaum aseguró que no había sido informada previamente de su reincorporación y que tuvo conocimiento de ella mediante las publicaciones que circularon en redes sociales.
Al ser cuestionada sobre el episodio, reiteró que no consideró “pertinente” que el gobernador retomara sus funciones y sostuvo que la posterior decisión de solicitar una nueva licencia “fue lo mejor para Sinaloa”.
Rocha Moya había permanecido 112 días separado de la gubernatura desde el pasado 1 de mayo, en medio de señalamientos de autoridades estadounidenses sobre presuntos vínculos con la facción de Los Chapitos del Cártel de Sinaloa, acusaciones que el político morenista ha rechazado.
El viernes regresó al cargo asegurando tener “la frente limpia” y manifestando su intención de permanecer como gobernador hasta 2027.
Sin embargo, su reincorporación generó prácticamente de inmediato un distanciamiento dentro del propio movimiento político al que pertenece. La Secretaría de Gobernación, la dirigencia de Morena y gobernadores emanados del partido marcaron distancia de la determinación y surgieron llamados para que reconsiderara su permanencia.
Sheinbaum también publicó entonces un mensaje en el que sostuvo que “ningún interés personal puede colocarse por encima del pueblo y la Nación”, aunque sin mencionar directamente al gobernador.
Un regreso que duró menos de 24 horas
Un día después de reincorporarse, Rocha Moya dio marcha atrás y presentó ante el Congreso estatal una nueva solicitud de licencia temporal con carácter indefinido y por un periodo superior a 30 días.
El Poder Legislativo de Sinaloa aprobó por unanimidad la petición el domingo 23 de agosto, dejando nuevamente vacante la titularidad del Ejecutivo estatal y abriendo el procedimiento para designar a quien ocupará el cargo de manera interina.
Aunque jurídicamente la licencia no representa por sí misma una renuncia definitiva de Rocha Moya, las declaraciones de Sheinbaum anticipan un escenario en el que el próximo mandatario interino permanecería en funciones hasta entregar el gobierno a quien resulte electo en 2027.
El Congreso de Sinaloa tendrá ahora la responsabilidad de definir en los próximos días quién encabezará el Ejecutivo durante esta nueva etapa, mientras permanece abierta la situación jurídica de Rocha Moya frente a los señalamientos que dieron origen a su primera separación del cargo.