Si el paso del atarantado Cuitláhuac García fue ominoso tras dejar una deuda pública de 85 mil millones de pesos y meterse a la bolsa casi 6 mil 800 millones, de acuerdo a la Auditoría Superior de la Federación, las fechorías de su hermana Dorheny García, acaso menores, no son menos graves y ofensivas.
A la denuncia de un excolaborador de la media hermana siniestra de que durante el tiempo que formó parte de su equipo en el Congreso de Veracruz, le entregaba a la aun diputada local Dorheny García, 14 mil 700 pesos de su salario, se suman muchos mas.
Documentadas y publicadas están sus fechorías luego que la diputada Montserrat Ortega acusó de fusilarse las iniciativas de la oposición, en particular, las suyas.
Y más atrás, nos recuerda El Místico, que cuando fue Secretaria del Trabajo del gobierno el anterior sexenio, trabajadores denunciaron presiones laborales, cambios de adscripción, hostigamiento y conflictos internos. La señalaron asimismo, de obligar a los trabajadores a hacer proselitismo a su favor en horarios laborales.
Su gusto por las joyas caras, a quien otrora era fan de las bebidas espirituosas y juntarse con porros y gañanes de la Ferrocarrilera, cambio a perfumes de Dior y un anillo Cartier de $63,000.00 y aun se recuerda cuando, en 2024, cerró el viaducto de Xalapa, para hacerse una sesión de fotos con su vestido de diseño exclusivo para su informe cuerpo.
Lo que más llamó la atención, sin embargo, fue el escándalo del pasado diciembre cuando localizados diputados locales se trasladaron al Centro Nacional de Control del Gas Natural (Cenagas) que encabeza el atarantado para complotar contra su líder Esteban Bautista.
Ahí, encabezados por Dorheny García, Alejandro Porras y Naomi Santos, la llamada “dos caras”, decidieron complotar para tomar el control de la Cámara de Diputados.
El primer paso fue apropiarse de la Comisión Permanente, como lo hicieron a la sordina en donde plagaron la sede legislativa de “cuitlahuistas” sin tomar en cuenta a la bancada morenista afín a Nahle.
Lo que se pretendía era manejar lo político y financiero del Congreso para que quedara en manos de la que aun se siente “Miss México”, Dorheny García quien, además se alió con la acomplejada izquierdista atrapada en el cheguevarismo, Tanya Carola Viveros.
En esta brillante lista de listos también figuraron los diputados Felipe Pineda y hasta la sureña Selene Duran.
El complot finalmente no caminó y terminó fortaleciendo a su coordinador Esteban Bautista.
Así, al morir la pretensión de la hermana del Atarantado de regresar por sus fueros y prebendas financiera, siguió con la extorsión doméstica, la extorsión a sus colaboradores.
De acuerdo con al testimonio de Alberto Flores su salario fue condicionado al moche.
Le dijeron que le rebanarían de su salario de 20 mil, la friolera de 14 mil 700 pesos que “serían utilizado para pagar a personal que trabajaba en la oficina sin estar en la nómina”. También aseguró que la misma práctica se aplicaba con otros colaboradores y cuestionó el destino de esos recursos.
El excolaborador afirmó su trabajo consistía en administrar las redes sociales de la diputada, donde eliminaba comentarios críticos y bloqueaba usuarios.
Dorheny, por supuesto, es de Morena y pertenece al grupo de señoras que odian el olor a baúl.
Tiempo al tiempo.
*Premio Nacional de Periodismo