Por Luis Bustos
A principios de esta semana, la gobernadora Rocío Nahle anunció que su administración presentará ante Congreso del Estado una iniciativa para regular el servicio de transporte mediante aplicaciones o plataformas.
Cuestionada durante su tradicional conferencia de prensa de los lunes, Nahle García explicó, que las empresas deben pagar impuestos y proporcionar seguridad por lo que en breve se legislará al respecto.
La mandataria reconoció que la legislación vigente en Veracruz no contempla este tipo de servicios, situación que, afirmó, ha permitido que operen sin un marco jurídico específico.
“En la ley de Veracruz no están las plataformas. Entonces, todas estas aplicaciones están haciendo lo que quieren”, expresó.
Nahle explicó que el proyecto de la Ley de Movilidad ya se encuentra concluido y que su intención es enviarlo al Congreso durante este mismo mes.
Esta mediada, definitivamente es una buena noticia para los miles de usuarios que requieren del servicio de la movilidad y esta decisión gubernamental sin duda brindará a la población distintas alternativas para poder transportarse.

Al respecto, en este mismo espacio he venido haciendo algunas anotaciones que hoy cobran actualidad.
La movilidad en servicio de taxis… ¿Los usuarios cuentan?
Sin ser un experto en el tema, creo que debemos de empezar por decir que:
1- El gobierno del estado los ha escuchado, no en una ocasión, sino en varias oportunidades.
2.- Para nadie es desconocido que hay taxistas (con 1, 2, 3 o más concesiones).
3.- Se ha dejado de hacer una revisión minuciosa de las unidades, para acordar su actualización y/o arreglos mecánicos, de hojalatería, pintura y, especialmente, la conducta y hábitos de algunos choferes.
4.- Los taxistas (concesionarios y choferes) no son dueños de la movilidad en Xalapa, ni en cualquier parte del mundo, por esa razón, no es válido ningún argumento para presionar al gobierno del estado, exigiendo que impida que las plataformas o aplicaciones operen en Veracruz.
5.- En la problemática de la movilidad, en cualquier parte del mundo, no solo están involucradas dos partes (gobierno y taxista), hay una más y no puede, ni debe ser omitida, porque es el factor fundamental, por ser el ente que genera la necesidad de un servicio de traslado: el usuario.
6.- No se puede ignorar que quien solicita y quien paga por un servicio es el usuario, por lo que tiene el derecho de gastar su dinero en la forma en que mejor considere y, en el caso de la movilidad, no se puede dejar de lado el hecho de que, si él paga, puede decidir qué tipo de transporte necesita y es obvio, que va a pagar con su dinero, por lo que espera que sea una unidad en buen estado, no sucia y operada por una persona atenta, respetuosa y limpia.
7.- Ante esta realidad, el gobierno de ninguna manera puede obstruir o impedir el derecho de un ciudadano para contratar un servicio de aplicación para su movilidad, porque está en su derecho de optar por la oferta que mejor le convenga.
8.- En tanto, es importante que los concesionarios (dueños de los autos) hagan la revisión del servicio que ofrecen: Unidades de modelos muy atrasados, sucias, con conductores desalineados, muchas veces hasta groseros o mal educados y cobrando la “llevada” de manera abusiva.
9.– Por su parte, muchos de los conductores o choferes deberían de preocuparse por brindar un buen servicio, mantener las unidades limpias, en buen estado mecánico, sin asientos sucios, sumidos y “bailadores”, así como el esmerarse, aunque sea un poquito, por ofrecer un trato respetuoso al usuario. No podemos omitir que hay, también muchos taxistas con sus unidades en buen estado, limpias y que se esfuerzan por ser atentos y considerados… lamentablemente, son los menos.
10.- Finalmente, considero que en la medida que los taxistas vayan mejorando las condiciones de la prestación del servicio, sin duda, recuperarán la confianza del público usuario.
Desde luego que un sector de los taxistas puede argumentar que desde hace muchos años desempeñan ese oficio (en muchos de los casos es cierto), pero, ahí está, precisamente, el detalle, si efectivamente han sido taxistas por muchos años, uno se pregunta por qué no han procurado, en lo particular o como organizaciones, marcarse el objetivo de brindar REALMENTE un buen servicio, porque en todos esos años han tenido la oportunidad de construirlo y, honestamente, no lo han hecho.
En cuanto a su inconformidad por las aplicaciones o plataformas, se manifiestan y protestan pretendiendo ignorar u olvidar que quien paga el servicio es el usuario, porque “la llevada” no es de a gratis y, por cierto, muchos choferes, no todos, son arbitrarios y abusivos.
Pondré únicamente 2 ejemplos:
1.- De Plaza Ánimas al fraccionamiento Las Ánimas, zona cercana al Minisúper o al antiguo Zoológico, cobran 70 pesos y si bien nos va, 50.
En este caso, un auto de aplicación cobra entre 35 y 40 pesos.
2.- Hace unos días, frente al parque Juárez, en compañía de un periodista extraído de las filas de televisa en sus buenos tiempos, decidimos tomar un taxi, era un Tsuru, de esos que ya no deben de circular y lo primero que nos preguntó el conductor fue:
¿Adónde van?
Contestamos a Plaza Animas y, sin más ni menos, nos dijo “son 120 pesos y si no están de acuerdo, bájense” … Obvio, nos bajamos, hicimos una llamada, llegó un Uber y nos cobró 70 pesos.
Que quede claro: una cosa es defender su fuente de trabajo, que es legítimo y otra, es cómo defender, en estricto derecho y justicia, las condiciones en que prestan el servicio.
En conclusión, creo que lo mejor que pueden hacer los taxistas, principalmente los concesionarios y lideres eternos, es preocuparse por construir un buen servicio de movilidad pensado en el usuario que es el factor que genera la necesidad de que exista ese servicio, por la sencilla razón de que es quien paga por esa movilidad.
Hasta aquí mis apuntes ya publicados… Hoy, solo resta reconocer que el gobierno del estado o, más bien, la gobernadora Nahle, sí se tomó el tiempo para observar y conocer la problemática de la movilidad de la población, por lo que ha implementado que, en breve, opere en Xalapa un servicio urbano como el de Veracruz – Boca del Río y Coatzacoalcos, con unidades nuevas y con conductores capacitados.
Sin duda, al conocer ampliamente la problemática del transporte urbano y de la modalidad de taxi, es lo la llevó a la conclusión de que hay que abrir la opción a las aplicaciones, puntualizando que estas y sus operadores, se sujeten a las reglas que establezca el Congreso del estado, vía una nueva ley de Movilidad.
Sin duda, un gran acierto.
Imagen de portada: Plataformas y taxis ya conviven; miles de conductores obtienen ingresos de ambos sistemas – Forotuxpan