junio 4, 2026

En Esta Hora

Porque la noticia… no puede esperar

Pónganse las pilas

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México ganó la rifa del tigre: el Mundial 2026. 5 mil millones de ojos nos van a ver. La pregunta es qué vamos a mostrar al universo.

¿Músculo o miseria?

Porque como vamos, la 4T está empeñada en boicotear su propia fiesta. Y no hay peor enemigo que el que se sabotea solo.

Desde el 29 de abril de 2025 hay un gobernador de Morena acusado formalmente en Nueva York por narcotráfico. Rubén Rocha Moya dice que “no va a pasar nada”. Quizá en Culiacán no. Pero en Washington ya pasó.

Trump lo tiene claro. En Phoenix prometió designar a los cárteles como terroristas. En septiembre subió la apuesta: no necesita declaración de guerra para atacar “narco-terroristas”.

Traducción para Palacio: si no limpian la casa, se las higienizan desde afuera. Y el Mundial será el pretexto perfecto. Guadalajara y Monterrey ya están en alerta.Bonita bienvenida.

La secretaría de Relaciones Exteriores jura que “no autorizará la intervención de fuerzas armadas estadounidenses”. Suena bien en la mañanera.

Trece agencias de Estados Unidos operan hoy en México. DEA, FBI, ICE (Inmigración y Control de Aduanas), CBP (Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza).

Y la propia Sheinbaum pidió al Senado que entren equipos Tierra, Mar y Aire de la Marina de Guerra de los Estados Unidos   dos meses antes del Mundial.

¿Entonces en qué quedamos?

¿Soberanía o pasarela de botas gringas?

El doble discurso no es estrategia. Es miedo. Y el miedo no anda en burro.

El Azteca va volando. Bien. Pero Guadalajara trae 22% de sobrecosto según la Auditoría Superior de la Federación,Monterrey va 3 meses tarde.

La FIFA no tiene paciencia. Si no entregas 60 días antes, te quitan la sede. Dallas y Houston calientan banca.

¿Se imaginan el ridículo? “Nos quitaron el Mundial por inútiles”. Esa sería la crónica internacional.

El Producto Interno bruto de 1.8%. Inflación de 4.3%. Dólar a 19.80. Y nos vamos a gastar 1,350 millones de dólares en la pachanga.

¿De dónde?

De los mismos bolsillos que no alcanzan para medicinas, para seguridad, para agua. Pero eso sí: para pintar ajolotes en fachadas y comprar banderitas, ahí sí hay presupuesto.

A FIFA ya le fallamos. En julio se les cayó el audio en Palacio y la traducción duró 12 minutos muerta. A Brasil lo tuvimos 2 horas 40 minutos atorado del AIFA a Santa Fe.

Así no se recibe al mundo. Así se recibe al compadre chairo en la borrachera. El Mundial exige jefe de Estado, honores y un evento de 45 minutos impecable. Hoy no tenemos ni el guion.

Tres federaciones europeas ya pidieron garantías por escrito. Nos ven la cara de improvisados.

Brasil 2014 se gastó 4 mil millones de dólares de más y acabó con protestas y 170 heridos. Tardó 6 años en recuperar su imagen.

Nosotros vamos por el mismo camino, pero con un agravante: tenemos a Trump en la puerta con guantes de box, a los cárteles en la sala y a la ineptitud en la cocina.

El Mundial no perdona. O te consagra o te exhibe.

Y hoy, 4 de junio, México se está exhibiendo solo.

Ya dejen el queso. Sálganse de la ratonera.Dejen de hacer campañas políticas. Entreguen a los narcoterroristas. Pónganse las pilas, carajo. Porque si no, la fiesta será nuestra… pero el ridículo también.

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