abril 1, 2026

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La alianza electoral minimiza el enojo presidencial

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Si bien el resultado electoral de la elección municipal extraordinaria en Tamiahua no aporta elementos suficientes para considerarlas como un “laboratorio electoral” por lo menos ratifica la tesis de que una elección municipal despierta más pasión ciudadana que ninguna otra. Tampoco da margen para elaborar un diagnostico relativo a la convocatoria de cada partido político. En cambio, revela que en las actuales circunstancias del país se requiere de alianzas partidistas para asegurar o potenciar el triunfo electoral. En esa elección extraordinaria la delantera por mayoría de votos la tuvieron dos de los partidos de la alianza oficialista, el Verde y el PT, MORENA quedó en el penúltima lugar en votos, solo arriba de Movimiento Ciudadano, superado incluso por el muerto que vos matáis, el PRI. ¿Acaso significa que MORENA va en decadencia? Craso error sería darle esa lectura, porque una golondrina no hace verano y porque el partido en el gobierno sigue siendo el partido dominante en este país. No invencible, por supuesto, tan no está en esa condición que requiere de proseguir en alianza electoral con el PT y con el Verde para evitar desaguisados electorales y asegurar su permanencia en el poder.

En la elección intermedia de 2027 estarán en juego 17 gubernaturas, en 12 gobierna MORENA que busca aumentar ese patrimonio político territorial, difícilmente lo logrará sin establecer alianza con el Partido del Trabajo y el Verde Ecologista. Además, se elegirán 500 integrantes de la Cámara de Diputados, 30 congresos estatales, dos mil 424 ayuntamientos, 16 alcaldías de la Ciudad de México y su congreso local. El partido en el gobierno tiene mucho qué perder en esa elección, y sin duda mantener la mayoría en el Congreso Federal es una de sus prioridades. Las pondría en riesgo si abandona la estrategia aliancista, de tan gran valor que el enojo presidencial porque el PT no acompañó la transferencia del 2028 al 2027 la revocación de mandato quedó ya en el pasado, porque importa retener el poder. ¿Y la oposición partidista? Sigue jugando con su suerte, tan precaria como su cuestionable convocatoria, y si van cada uno por su lado el pronostico más certero sería la ratificación de la derrota electoral aunada a problemas existenciales.

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