Tras la fallida reforma electoral con pretensiones de reducir el número de diputados y senadores y el financiamiento a partidos políticos, quienes pagarán los platos rotos son los regidores, síndicos y diputados locales, aunque en realidad nada nuevo bajo el sol porque en el proyecto de reformas en cuanto a ediles se establece hasta un máximo de 15 regidurías, según el caso, hecho ya experimentado en Xalapa donde una reforma local de antaño redujo tímidamente ese número así como los exhorbitantes emolumentos percibidos, que en Xalapa eran simplemente inaceptables. Pero algo tenía que hacer la presidenta para enfatizar el alcance de la fortaleza del Poder Ejecutivo, que sigue siendo el centro del poder político. Ese andamiaje legislativo se produce en las cercanías del torneo futbolístico más esperado en el orbe, tres de cuyas sedes están en nuestro país y exigen del gobierno demostrar que existe un rango de seguridad pública aceptable para garantizar paz y tranquilidad de los deportistas y del público en general durante ese importante evento deportivo, nada fácil para el gobierno. Por si fuera poco, justamente este día inician formalmente las rondas de negociación del Tratado Comercial entre México, Estados Unidos y Canadá, nada menos que el futuro comercial y económico de nuestro país y la región norte del continente.
Marcelo Ebrard es quien encabeza por México la Comisión negociadora, sin duda, el hombre en el gabinete que más conoce sobre ese tema. Ebrard enfrentará la fuerte presión del gobierno estadounidense no solo en asuntos relativos al comercio y la industria sino planteamientos sobre seguridad y confianza a la inversión. “Cabeza fría” se requerirá, porque los representantes de Trump insistirán en su cruzada contra los cárteles asentados en México, no es retórica la alusión de Trump cuando sitúa a México como epicentro de la violencia, es una fijación política de quien, cuando habla, ya tiene programada la acción respecto de lo que dice. Un segundo año de dura prueba para el gobierno mexicano, con altibajos hasta ahora, hacia adelante no sabemos aún el saldo que resulte de la actitud “soberana” del gobierno mexicano en el asunto de Cuba, porque históricamente queda registrado el respaldo a un gobierno de corte dictatorial como es el de la Isla. Al menos así se lee cuando en un sistema político solo opera un partido político, no hay elecciones y se reprime a quien protesta. En ese escenario navega nuestro gobierno, un mar proceloso, sin duda.
Imagen de portada: La Silla Rota
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