Ayer, la presidenta Claudia Sheinbaum se deslindó del proceso de elección del nuevo titular de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), Aureliano Hernández-Palacios Cardel, pues varios medios insinuaron que ella habría influido en su designación por ser hijo de Fernando Aureliano Hernández-Palacios Mirón, a quien dejó como jefe delegacional encargado de despacho en Tlalpan cuando ella buscó ser nominada por Morena a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México en el proceso electoral 2017-2018.
“No participé yo en la decisión, es muy importante. Entiendo que fue porque todos los partidos lo votaron”, afirmó este miércoles en su conferencia mañanera de Palacio Nacional.
Sheinbaum señaló que tras este nombramiento es muy importante que se avance en la sanción a la corrupción, para lo cual –reiteró– se reunirá la secretaria de Anticorrupción y Buen Gobierno con el nuevo auditor Hernández-Palacios y el titular del Tribunal de Justicia Administrativa.
“Nuestro objetivo –insistió– es erradicar la corrupción y es muy importante enviar una iniciativa de empoderamiento del ciudadano frente a la denuncia. Entonces, ahora que ya están las nuevas autoridades, es importante que también entre ellos se reúnan y si hay que modificar leyes, pues que se presenten iniciativas de modificación”.
Sin embargo, hay quienes aseguran que Hernández-Palacios Cardel fue una pieza importante de Sheinbaum en la ASF para “limpiar” las cuentas públicas de la administración capitalina, previendo que sería un filón que explotaría la oposición en la campaña presidencial de 2024.
Y es que el nuevo auditor superior, originario de Xalapa, ingresó desde 2018 a la ASF como Director General de Auditoría del Gasto Federalizado “D”, y en octubre del año pasado ascendió como auditor especial de Gasto Federalizado en sustitución de su ex maestro Emilio Barriga Delgado, quien renunció para participar en el proceso de designación del sucesor de Colmenares.
El 24 de febrero de 2021, por ejemplo, como jefa de Gobierno de la CDMX, Sheinbaum hizo un fuerte reclamo a la ASF porque según el Índice de Desempeño de la Gestión del Gasto Federalizado (IDGGF), en la cuenta pública 2019, la administración capitalina se ubicó en el último lugar con 77.5 puntos, de 100 posibles, lo que representaba una gestión menos adecuada de los fondos y programas considerados.
Según dicho informe, el índice no es una valoración del desempeño de los gobiernos de las entidades federativas, sino que analiza la gestión de los fondos y programas que se consideraron para su cálculo. Para su determinación, se consideraba el gasto federalizado programable (60 por ciento) y las participaciones federales (40 por ciento).
“Se registraron igualmente incumplimientos de las obligaciones de transparencia sobre la gestión del Fondo de Infraestructura Social para las Entidades 2019 ya que no se mostró congruencia en lo reportado a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y lo reportado a la Secretaría de Bienestar”, indicaba uno de los apartados del informe sobre el IDGGF.
En esa ocasión, Sheinbaum, ya considerada la presidenciable más fuerte de Morena, reclamó que la ASF se equivocó en los datos que publicó sobre su administración, al igual que como había errado en los cuestionados sobrecostos de la cancelación del aeropuerto de Texcoco.
“Pues también están mal, así como se equivocaron con el Aeropuerto Internacional, pues aquí también se están equivocando y lo vamos a demostrar con todos los datos”, manifestó.
Pese a esta situación, Sheinbaum Pardo evitó hablar sobre el trabajo del titular de la ASF, David Colmenares Páramo.
Tres años después, el 21 de febrero 2024, ya en pleno año electoral, Sheinbaum hizo hincapié en un logro notable para la Ciudad de México durante 2023: ser la única de las 32 entidades federativas del país sin montos pendientes por aclarar en su presupuesto anual. Este hito fue destacado en el informe de la ASF sobre los resultados de la Fiscalización Superior de la Cuenta Pública del 2022.
El año antepasado, la ex jefa de Gobierno de la CDMX, a través de un comunicado en su cuenta de X, afirmó: “Hay cero pesos por aclarar de todo el gasto que se hizo en el gobierno de la Ciudad de México”.
“Es relevante, yo dejé ser Jefa de Gobierno en junio de 2023, el año auditable completo último, es el año 2022, –y no solamente lo dejamos con el menor número de homicidios desde 1989–, sino que ahora nos dicen que hay cero pesos por aclarar de todo el gasto que se hizo en el Gobierno de la Ciudad de México, es decir, fuimos un gobierno honesto, fuimos un gobierno honrado”, destacó.
DENUNCIAN ‘CÁRTEL DE LA FISCALIZACIÓN’
Por cierto, la que descalificó el proceso de designación de Aureliano Hernández-Palacios Cardel como nuevo auditor superior fue la auditora forense y especialista en anticorrupción Muna Dora Buchain, pues no sólo acusó que el procedimiento estuvo marcado por prácticas que, a su juicio, se repiten desde hace años y que reflejan las redes de poder dentro de la institución encargada de fiscalizar el uso de recursos públicos, sino que también señaló la existencia de lo que denominó como un “cártel de la fiscalización” al interior de la Auditoría Superior de la Federación (ASF).
Entrevistada ayer por la periodista Carmen Aristegui, afirmó que “eligieron a quien tiene la cercanía, no solamente con quien era secretario particular de la presidenta (Sheinbaum), sino que es toda una red”, dijo al referirse que el recién nombrado auditor es hijo de Fernando Aureliano Hernández-Palacios Mirón, quien ocupó la secretaría particular de la actual presidenta cuando fue jefa delegacional en Tlalpan.
Buchahin –quien formó parte de la ASF y coordinó investigaciones que posteriormente se conocieron en el ámbito periodístico como “La Estafa Maestra”– sostuvo que el procedimiento para designar al nuevo auditor “sigue siendo manipulado”.
“Yo de antemano ya sabía quién iba a quedar, tenía yo una terna (…) que podría ser Aureliano, podría ser (Emilio) Barriga, porque de alguna manera están vinculados en una red que viene desde el año 2000”, afirmó.
La especialista dijo que le llama la atención que, pese a los discursos sobre combate a la corrupción, el esquema institucional se mantenga sin cambios. “A pesar del plan anticorrupción que supuestamente hicimos y que se iba a cambiar, pues no cambió nada”, comentó.
En ese contexto, criticó la falta de atención a denuncias previas sobre irregularidades dentro de los órganos de fiscalización. “Es como si hablaras en un manicomio y nadie te toma en cuenta”, expresó al referirse a las acusaciones que, dijo, ha formulado durante años sobre presuntos malos manejos y redes internas dentro de la auditoría.
Buchahin describió vínculos familiares y políticos entre funcionarios que han ocupado cargos en distintos niveles de la administración pública. Señaló la existencia de plazas dentro de la ASF ocupadas por familiares de Hernández-Palacios que “son representantes legales de sus empresas”.
También mencionó el caso de la Procuraduría Agraria, cuando fue encabezada por un familiar del actual auditor. “Vemos al tío del hoy auditor, cero observaciones”, señaló, en referencia a Luis Rafael Hernández-Palacios Mirón, quien ocupó la Procuraduría Agraria hasta septiembre de 2024 y ahora es titular de la Unidad Jurídica de Servicios de la Salud del IMSS Bienestar.
Desde su perspectiva, estos vínculos generan condiciones de protección mutua entre funcionarios. “Ahí hablamos de cómo las redes de corrupción se van cerrando para protegerse entre ellos”, sostuvo.
Se refirió también a la presunta “venta de servicio” dentro del sistema de fiscalización, que se reflejaría en resultados de auditorías con pocas o incluso “cero observaciones” pese a los problemas detectados en diversas dependencias, entidades o municipios.
De acuerdo con la especialista, las irregularidades se concentran particularmente en áreas donde se revisa o se determina si las observaciones derivadas de auditorías se solventan.
Detalló que, en distintos periodos, dicha instancia habría colocado a operadores políticos en áreas clave del seguimiento de observaciones. “En el área de seguimiento (…) es donde detienen todo para cobrar o para no cobrar”, afirmó, al referirse a las auditorías de estados y municipios.
“En un primer término se solventan en la misma área donde estaba Aureliano, que era el jefe mayor de todo ese cártel, igual que con (Emilio) Barriga era el operador”, agregó.
También cuestionó el funcionamiento de la Comisión de Vigilancia encargada de supervisar a la ASF, en la que dijo ha participado gente cercana a actores políticos como el dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas.
Aseguró que recibió información de personas que habrían enfrentado solicitudes de dinero para resolver observaciones de auditorías. “Alguien que estuvo ahí, que le pedían el dinero, me dio este dato”, dijo.
Según su testimonio, estas prácticas habrían operado a través de intermediarios vinculados con actores políticos. “Ahí buscaban gobernadores, buscaban quiénes estaban y solventaban”, señaló.
Sostuvo que este sistema genera incentivos para mantener el funcionamiento actual del organismo fiscalizador. “¿Por qué creen que queda Aureliano? Porque Aureliano sigue protegiendo a Colmenares. Por supuesto que no va hacer nada en contra, es el mismo status quo”, afirmó sobre la protección que el actual auditor daría a su antecesor, David Colmenares Páramo.
Según explicó, el grupo al que denominó “cártel” incluye a funcionarios que trabajaron en áreas de finanzas, servicios y obras públicas en la capital del país y que, posteriormente, pasaron a la estructura de la ASF. “Tenemos todo el control de la auditoría con todos estos personajes que llegaron a solventarse ellos mismos”, dijo Buchahin.
En su opinión, las redes de poder dentro de las instituciones de fiscalización han permitido la consolidación de un sistema que favorece la impunidad. “Te dan un coto de poder a cambio de que no toques al titular”, expresó.
Finalmente, la auditora forense y especialista en anticorrupción también cuestionó la falta de investigaciones por parte de las instituciones. Señaló que muchas irregularidades habrían quedado sin sanción o incluso habrían prescrito con el paso del tiempo.
Vamos a ver si Aureliano III, con su actuación como titular de la ASF a partir de la semana entrante, desmiente o confirma lo que dice su detractora.
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