febrero 18, 2026

En Esta Hora

Porque la noticia… no puede esperar

El show de Marx Arriaga en la SEP

Compartir:

La polémica, novelada y como serie de Netflix salida por episodios,  de Marx Arriaga de la Dirección General de Materiales Educativos refleja un choque político‑ideológico dentro de la propia 4T sobre el rumbo de la Nueva Escuela Mexicana y abre la puerta a ajustes graduales en los libros de texto, más que a una contrarreforma frontal, pero sí con mayor control político desde la Presidencia y la SEP sobre los contenidos. Las autoridades ya han dicho que los libros no se van a “tirar a la basura”, pero sí serán objeto de revisión permanente y adiciones, lo que en los hechos significa reorientar el proyecto que Arriaga empujó, sin romper públicamente con el legado de AMLO.

Qué pasó con Marx Arriaga?, la SEP notificó a Marx Arriaga que su plaza cambiaría a “libre designación” a partir del 15 de febrero y que quedaría disponible para un nuevo nombramiento desde el día 16, lo que en la práctica implicó su destitución como director de Materiales Educativos.

Versiones internas y de dirigentes de Morena señalan que Arriaga se opuso a cambios en los libros de texto, rechazó ser reubicado y hasta representar a México en el exterior, lo que fue leído como insubordinación frente a la nueva conducción educativa.

Desde finales de 2025 el funcionario acusó a la conducción encabezada por Mario Delgado de “profundizar procesos de privatización” y de traicionar el proyecto educativo impulsado por López Obrador, tensionando públicamente su relación con la presidenta Claudia Sheinbaum.

Lecturas políticas del relevo, la remoción manda el mensaje de que nadie queda por encima de la línea política del nuevo gobierno, ni siquiera quienes se asumen guardianes del “verdadero” legado de AMLO; Sheinbaum ya había dicho que “nadie es portador de la verdad absoluta de la 4T” y que no es válido marearse al subirse a un ladrillo de un puesto.

La salida también busca despresurizar un frente de alta polémica (errores, ideologización, litigios) que dañaba la legitimidad pública del gobierno en educación básica, sin aceptar un giro conservador, pero sí bajando el protagonismo de una figura desgastada.

Internamente, fortalece el liderazgo de Mario Delgado en SEP: el mensaje es que la reforma educativa y la gestión del currículo quedan alineadas a la dupla Sheinbaum‑Delgado, no a cuadros provenientes del sexenio anterior con agenda propia.

Implicaciones para los libros de texto,la presidenta y la SEP han reiterado que se mantiene la Nueva Escuela Mexicana y los actuales libros de texto, y que los ajustes serán “de actualización” y no de eliminación del enfoque crítico ni de los contenidos asociados al sexenio de AMLO.

La presidenta Claudia Sheinbaum ha planteado como ejemplo que en 2026 se incorporarán nuevos contenidos sobre la historia de mujeres emblemáticas de México, así como mayor presencia de mujeres, pueblos indígenas y afrodescendientes, en un sentido de ampliación más que de sustitución.

La SEP señala que la revisión de los libros será permanente, con énfasis en matemáticas, aprendizajes fundamentales y accesibilidad (lenguas indígenas, macrotipo, Braille), lo cual abre campo para ajustes técnicos y pedagógicos que pueden matizar la carga ideológica inicial.

¿Pueden modificarse o reorientarse los contenidos?,Formalmente sí: el propio discurso oficial es que los libros se revisarán y actualizarán continuamente; el relevo en Materiales Educativos permite nombrar a alguien más alineado a la nueva conducción y con mayor disposición a introducir cambios por vía de nuevas ediciones, anexos y guías docentes.

Es poco probable una marcha atrás explícita que reconozca “error” en la línea AMLO, pero sí se puede esperar una reorientación silenciosa: corrección de errores, afinamiento de la carga ideológica, fortalecimiento de áreas críticas (matemáticas, comprensión lectora) y materiales complementarios que maticen los énfasis más militantes.

La clave estará en tirar menos libros y más en tres instrumentos: reimpresiones ajustadas, materiales auxiliares (fascículos, cuadernillos, plataformas digitales) y formación docente, campos donde la SEP tiene margen para modular cómo se vive realmente el currículo en el aula.

El impacto educativo de fondo,  a corto plazo, el episodio añade ruido político al sistema, pero no cambia de inmediato los materiales que ya están en las aulas; el ciclo 2025‑2026 seguirá con los mismos libros, mientras se definen ajustes y toma posesión  la nueva Directora Nadia López García en Materiales Educativos.

A mediano plazo, la salida de Arriaga que finalmente se concretó después de cuatro días atrincherado en su oficina, sugiere un desplazamiento desde una visión fuertemente ideologizada de la Nueva Escuela Mexicana hacia una versión más pragmática, que busca conservar el sello de “proyecto transformador” pero reducir errores, litigios y confrontaciones innecesarias con padres y especialistas.

Para la política educativa, el mensaje es que el currículo seguirá siendo un campo de disputa política dentro de la 4T, pero con una correlación de fuerzas donde la Presidencia y la SEP tendrán más control sobre contenidos, dejando menos espacio a actores internos que pretendían autonomizar el proyecto curricular en nombre del lopezobradorismo.

Comente u opine a:

cacostabravo@yahoo.com.mx

*Maestro en comunicación por la Universidad Iberoamericana, de la cual formó parte del cuerpo académico de la Licenciatura en comunicación, así como de la Universidad Anáhuac, campús norte de CDMX.

Compartir: