enero 14, 2026

En Esta Hora

Porque la noticia… no puede esperar

“ZIP, IT CLAUDIA…”

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La diplomacia suele moverse en el terreno de las formas, los matices y las palabras medidas.

Pero hay personajes que desprecian ese lenguaje y prefieren el golpe seco, directo, sin anestesia.

Así lo dejó claro el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, al advertir en perfecto español, que muchos políticos aún no entienden a Donald Trump que es un hombre de acción que no juega con el verbo, que dice lo que piensa y cumple lo que promete.

Durante años, Trump fue subestimado como bravucón de micrófono. Hoy, tras movimientos recientes en el tablero internacional, el mundo parece haber entendido que cuando Trump habla, no improvisa, no engaña, no juega.

“Algo hay que hacer con México”, ha dicho el presidente estadounidense, colocando al país en el centro de una discusión incómoda y peligrosa: el poder de los cárteles y la aparente incapacidad —o falta de voluntad— para enfrentarlos con decisión.

La captura del dictador Nicolás Maduro volvió a sacudir el escenario internacional y encendió alarmas en más de una capital. En ese contexto, Trump fue todavía más lejos al revelar que ha preguntado en numerosas ocasiones a la presidenta Claudia Sheinbaum si desea que Estados Unidos “elimine a los cárteles”. La respuesta, dice Trump, no ha llegado.

El silencio, en política internacional, rara vez es neutral.

Y cuando el vacío se prolonga, otros ocupan el espacio.

Según la publicación “Enséñame de Ciencia”, el abogado cercano a Trump, Mike Davis, lanzó un mensaje que rompió cualquier código diplomático al responder a un tuit de la mandataria mexicana: “Zip, it Claudia, or you’re next”. Traducido sin suavizantes: “Cállate, Claudia, o serás la siguiente”.

Una frase brutal, amenazante, que refleja el tono de una corriente política que no busca consensos sino sometimientos.

El aviso no es menor. Davis no es un provocador aislado en redes sociales; podría convertirse en el próximo Fiscal General de Estados Unidos.

De confirmarse, esa advertencia dejaría de ser una fanfarronada digital para transformarse en un anticipo de la línea dura que podría marcar la relación bilateral.

México enfrenta así una encrucijada histórica. Entre la narrativa de soberanía y la realidad de un crimen organizado empoderado; entre la retórica política y la exigencia internacional de resultados. Trump no es un presidente de insinuaciones: es de ultimátums.

Y Washington, guste o no, tiene la capacidad de convertir palabras incómodas en acciones concretas.

“Zip, it Claudia…” no es solo una frase altisonante. Es una señal de advertencia. El reloj corre, el silencio pesa y el margen de maniobra se reduce.

En la política global de hoy, callar no siempre protege; a veces, simplemente confirma que otros están listos para decidir por ti.

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