Después de la violenta reacción de las células del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) que organizaron 252 narcobloqueos en carreteras, asaltaron tiendas e incendiaron centenares de vehículos en al menos 20 estados del país tras la detención y muerte de su máximo líder Nemesio Oseguera, El Mencho, la mayoría de los analistas políticos y expertos en seguridad pública alertaron que “lo peor está por venir”.
Sin embargo, hasta ahora, no se ha visto todavía ningún acto terrorista del cártel jalisciense en represalia por el operativo militar que decapitó al más poderoso grupo criminal mexicano.
Inclusive sorprende que, desde el fin de semana antepasado, en el que las Fuerzas Armadas organizaron y ejecutaron la operación en la sierra de Tapalpa, Jalisco, la presidenta Claudia Sheinbaum encabezara eventos masivos abiertos, por el norte del país.
El domingo en que fue abatido El Mencho, la mandataria presidió un acto sobre programas de Bienestar en San Pedro, Coahuila, pero la jefa del Ejecutivo federal no hizo alusión al operativo ni a la violenta respuesta del CJNG, aún cuando en redes sociales crecía la información en torno a las acciones desplegadas por la organización criminal de Oseguera Cervantes.
Según la reseña del diario La Jornada, al concluir el acto, antes de retirarse del sitio, se observó a la Presidenta en una llamada telefónica que se prolongó por cinco minutos a bordo de su camioneta. Mientras se retiraba, los reporteros que cubrieron la gira presidencial se acercaron a su vehículo para obtener alguna declaración, pero Sheinbaum sólo respondió –entre los gritos de decenas de simpatizantes– que los detalles del operativo los daría el gabinete de seguridad.
Se destacó que durante ese día de actividades mantuvo interacción con la ciudadanía sin mayor refuerzo de protección por parte de la Guardia Nacional o de la policía estatal. Según la versión del diario capitalino más afín a la 4T, únicamente estuvo resguardada por integrantes de la Ayudantía de la Presidencia de la República, como habitualmente ocurre en sus giras por los estados. Nada extraordinario, pues, pese al polvorín desatado por las huestes de El Mencho en al menos 20 estados.
De hecho, las embajadas en México de varios países como Estados Unidos, Canadá, Argentina, Chile, Bolivia, Guatemala, Ecuador, Rusia, Reino Unido, España, Polonia y Alemania, e incluso Israel, emitieron alertas y llamados para que sus ciudadanos que habitan o visitan los estados afectados por dichos bloqueos y otras acciones ejecutadas por el CJNG tomaran precauciones.
Además de recomendar no visitar la zona, llamaron a mantenerse informados de la situación por medio de fuentes confiables y, en caso de que estén en las regiones afectadas, evitar salir a las calles en la medida de lo posible.
La embajada estadunidense les pidió, por ejemplo, no salir de sus hogares hasta nuevo aviso, en diversos puntos de Jalisco, Michoacán, Baja California, Quintana Roo, Nayarit, Sinaloa, Tamaulipas, Colima, Guanajuato, Guerrero, Nuevo León, Estado de México, Oaxaca, Puebla, Querétaro, San Luis Potosí, Tamaulipas, Veracruz y Zacatecas.
Pero, según las crónicas periodísticas, ese fatídico día para El Mencho, la presidenta Sheinbaum estaba más concentrada en su activismo político en Coahuila, uno de los dos bastiones que aún le quedan al PRI. El otro es Durango.
Y es que desde antes de comenzar el acto con el que cerró su gira en esa entidad norteña, el ambiente entre los asistentes estaba encendido, se percibía la división de simpatías entre morenistas y militantes del tricolor. Con el precedente del abucheo al gobernador priista Manolo Jiménez el sábado anterior en Monclova, la mandataria nuevamente rompió el protocolo para intentar amainar los ánimos antes del inicio de los discursos:
“Yo sé que hay muchos problemas aquí en San Pedro, ¿verdad? Y sé también que este año es un año de elecciones aquí en Coahuila, pero hoy venimos a trabajar juntos, hacer equipo entre todos. Lo que les voy a pedir es que seamos respetuosos con todos, ¿no? Ya sé que tenemos nuestros favoritos, de un lado, del otro, pero hoy venimos a hacer equipo por San Pedro.”
Fue un intento infructuoso, según describió el reportero Alonso Urrutia, enviado de La Jornada, quien relató que, de manera inusual, la secretaria de las Mujeres, Citlalli Hernández; el director de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), Efraín Morales, y, en menor medida, la secretaria del Bienestar, Ariadna Montiel, resintieron los abucheos de los centenares de priístas que acudieron al estadio de San Pedro.
Incluso, de manera insólita, la referencia de Morales al programa Agua Saludable para la Laguna, que inició el presidente Andrés Manuel López Obrador, desató una ligera rechifla de los simpatizantes del gobernador.
“Cobraban así factura del repudio que el mandatario estatal priista recibió en Monclova”, escribió el reportero del diario más cuatroteísta. Y dijo que, en contraste, Sheinbaum ofreció colaboración con el gobernador Jiménez para atender los principales problemas en la entidad. En principio, continuar con las acciones para garantizar el suministro de agua potable y sin contaminación que arrancaron con el ex presidente López Obrador.
En su oportunidad, con el respaldo de sus huestes en la entidad –uno de los dos últimos reductos que gobierna el PRI–, el mandatario coahuilense resumió lo que a su entender fue el signo de esta gira de Sheinbaum por la entidad.
“Aquí en Coahuila trabajamos en equipo, por la unidad, por dar buenos resultados, para hacer cosas propositivas. Ese fue el mensaje más importante de esta gira: que aquí trabajamos en equipo con los municipios, con la Federación y el estado por el bien de nuestra gente.”
Aun cuando Sheinbaum y Jiménez tuvieron una cordial relación, el entorno de los actos, con los asistentes en disputa por abuchear y vitorear, fue también lo que caracterizó a los diversos actos efectuados desde el viernes antepasado, resumió el enviado de La Jornada.
Y este fin de semana los dedicó a visitar Sinaloa, en el estuvo viernes y sábado, y Baja California Sur.
Desde la entidad mancillada en los últimos tiempos por la violencia entre Chapitos y Mayos, Sheinbaum afirmó: “no está solo Sinaloa; su Presidenta y todo México estamos aquí”.
Acompañada por el gobernador Rubén Rocha Moya y funcionarios federales, la Presidenta continuó su gira de trabajo por el que ha vivido ya casi 18 meses de zozobra a causa del enfrentamiento entre facciones criminales a raíz del secuestro del líder del Cártel de Sinaloa, Ismael El Mayo Zambada, y su entrega irregular a autoridades estadunidenses en julio de 2024.
En Culiacán –una de las ciudades más violentas del país y la sexta del mundo, de acuerdo con diversos reportes– se reforzó la presencia de las fuerzas armadas ante la visita presidencial, incluidos vehículos militares Humvee y Sand Cat blindados y con empotrado para armamento de alto calibre.
“Vengo aquí a Sinaloa, como en otras ocasiones, primero, a decirle al pueblo de Sinaloa que no está solo Sinaloa, que su Presidenta y todo México estamos aquí, que las fuerzas armadas y el gabinete completo están aquí con ustedes”, apuntó.
La jefa del Ejecutivo recurrió a la resistencia histórica de los mexicanos para alentar a los sinaloenses y expresarles su apoyo ante el contexto de violencia, el cual, de acuerdo con el Consejo Sinaloense de Empresarios, ha dejado el cierre de más de 4 mil 500 empresas y la pérdida de más de 19 mil empleos.
Esta fue la primera salida de la mandataria al interior de la República tras la caída de El Mencho, líder del CJNG, organización antagónica del Cártel de Sinaloa.
Y anteayer, domingo, Sheinbaum encabezó en La Paz, Baja California Sur, otro evento masivo en el estadio de beisbol “Rodolfo ‘Fito’ Montaño”. Acompañada del gobernador Víctor Manuel Castro y de los alcaldes de esa entidad, destacó el impacto de los programas sociales como la pensión para adultos mayores, el apoyo a mujeres de 60 a 64 años, las becas para estudiantes, los programas Sembrando Vida, fertilizantes gratuitos, Jóvenes Construyendo el Futuro, Salud Casa por Casa, y otros. Por la noche, la mandataria y el gobernador salieron a cenar a una de las más populares taquerías, sorprendiendo a los dueños, meseros y comensales que saludaron y le pidieron a la jefa del Ejecutivo federal y comandante de las Fuerzas Armadas fotografiarse con cada uno de ellos.
¿Deveras será que “lo peor está por venir” y la presidenta en realidad es muy temeraria, o es que ya hay acuerdos con los herederos del Mencho, quien ayer fue sepultado en el panteón Recinto de la Paz, en Zapopan, Jalisco, donde fue brutalmente golpeado un estudiante italiano pese al fuerte dispositivo de seguridad?
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