El peso de las investigaciones en torno a la trayectoria política del senador Adán Augusto López ha venido aumentando a partir de haberse conocido su conexión con Hernán Bermúdez, quien es señalado como el cabecilla de “La Barredora”, un grupo criminal muy conocido en Tabasco y Chiapas. Desconocemos la información que Bermúdez haya proporcionado a las autoridades, pero es difícil que no haya hecho referencia al senador López Hernández, quien siendo gobernador lo designó como director de Seguridad Pública en Tabasco. ¿Cuánte información ha acopiado el gobierno de los Estados Unidos relativa a los movimientos del senador de referencia? Ya de suyo es grave que un senador de la república esté en entredicho, más aún si este senador encabeza la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Senadores, en la fórmula bicameral uno de los tres poderes del gobierno mexicano. En esos términos, no se trata de Adán Augusto López, sino del nivel que ocupa ese senador dentro del organigrama gubernamental, y visto así involucra directamente al gobierno mexicano, actualmente bajo presión del gobierno estadounidense para que fumigue el ámbito político y deshaga la maraña de complicidades con la delincuencia organizada.

La de Adán Augusto no es una licencia como senador, porque importa conservar el fuero. Se va a la operación política de MORENA, dijo. Ya veremos si en efecto ese partido va a conferirle labores de operación partidista en el territorio nacional porque ¿podrá un senador seriamente cuestionado servir a un partido en labores previas a un proceso electoral de central trascendencia como el de 2027? Porque a Adán Augusto López le atribuyen pecados que propician dura crítica. Debe suponerse que no existe judicialmente carpeta abierta para el senador Adán Augusto, y en nuestra legislación priva el principio de que todos somos inocentes mientras no se demuestre lo contrario, pero su alejamiento de la JUCOPO no tuvo como causa motivos de deficiencia operativa, tampoco que el peso de la oposición lo haya propiciado, entonces, ¿por qué? La presidenta, López Obrador y Adán Augusto conocen la respuesta.
Historias similares
Los impresentables de Morena
MORENA y la magia: ¡primero los pobres!
El ISSSTE con Trato Digno; y más cercano a la derechohabiencia