La realidad es que Donald Trump trae en la mira a Nicolás Maduro, la realidad es que hay una sociedad agraviada en Venezuela y quiere cobrar factura al gobierno de Maduro, entre indignación social por los últimos resultados electorales en la elección presidencial y los deseos de EU de llevar ante la justicia al presidente venezolano hay una suma de voluntades qué pueden, pueden derrocar al gobierno y lograr lo que a través de las urnas…no se ha logrado.
La historia de lo ocurrido en Panamá cuando EU decidió detener al General Manuel Noriega está en la memoria de los países latinoamericanos, con argumentos ciertos o falsos Noriega fue llevado ante la justicia del gigante americano, ¿Quién le dio el derecho a EU de “ impartir justicia “ por encima de los Derechos Humanos y la Soberanía de los países? Nadie se la dio, solo con su poderío militar y económico ellos se la adjudicaron, sin embargo, hay que tener presente que México está más cerca de EU que Venezuela.
En un cuadro comparativo y guardando las debidas distancias, ¿Por qué a los integrantes de la delincuencia organizada que están sujetos a un proceso penal son enviados a EU a que sean sometidos a un juicio legal, sentenciados y a cumplir sus condenas en cárceles del vecino? ¿ y el dinero que obtuvieron con sus actividades ilícitas y las víctimas directas e indirectas que dejaron en México? ¿Quién se queda con los miles de millones de pesos producto de sus actividades ilegales? ¿Por qué esos probables delincuentes siguen delinquiendo desde las cárceles y en EU son nulificados? La respuesta es obvia.. es la corrupción institucional.
La realidad es una pero no se dice en las plazas públicas y en ninguna conferencia de prensa, México manda a EU a quienes no puede controlar a pesar de estar en algún Centro de Readaptacion Social, centros que son más “sociales “ que readaptadores, ahí es cuando entra EU, lo aceptó el gobierno de México, quienes fueron enviados a EU seguían operando para lastimar a la sociedad, ¿Acaso no es una muestra de debilidad institucional?
Es hora que México asuma el control de las cárceles del país, la Soberanía reside en el uso de la fuerza legítima contra propios y extraños para establecer un verdadero Estado de Derecho, es hora que el combate a la delincuencia organizada pase también por el combate a la corrupción gubernamental en sus 3 niveles, es hora que México demuestre qje tiene el control no solo de las cárceles sino también el control territorial del país, a un “vecino”que tiene deseos de entrar no hay que dejarle ni puertas ni ventanas entre abiertas.
Es cierto, la Patria se defiende a costa de lo más sagrado que tiene el ser humano, su vida, y lo dice claramente nuestro Himno Nacional: “ Más si osare un extraño enemigo, profanar con sus plantas tu suelo/ ¡piensa oh patria! querida que el cielo/ un soldado en cada hijo te dio” la pregunta es: ¿Qué o a quién se va a defender?
P.D.- Con el ánimo que el orgullo nacional se demuestre al gobernar…Escribiré otro día.
Historias similares
MC hará una gran alianza, promete Luis Carbonell
Movilidad y estacionamientos
“Sospechosismo” de que funcionarios de salud hicieron negocio con gente de CONSUBANCO