“No lo he leído, ni lo voy a leer”, respondió a pregunta expresa la presidenta Sheinbaum en referencia al libro de Julio Scherer Ibarra intitulado “Ni venganza ni perdón”. La presidenta formula un sorprendente cuestionamiento: ¿Cuál es la fuente que usa para ciertas denuncias que hace? Sorprende su pregunta porque Scherer formó parte importante del gabinete de su antecesor, desempeñó una ocupación clave desde donde pudo enterarse de todo lo que se movía en torno del gobierno, funcionar como asesor jurídico del presidente proporciona a quien así se desempeña un otero de indiscutible valía, lo sabe la presidenta y aun así regatea el crédito. No extraña porque la narrativa de Scherer Ibarra revela mucho del tejemaneje de quienes son señalados en el libro. Solo que afecta al “movimiento de transformación” impulsa el proyecto de nación diseñado por la cuarta, y al parecer eso importa más que los malos andares de quienes son actores relevantes en ese movimiento.
Pero, en realidad, la presidenta no tiene necesidad de leer todo el libro en cuestión, sus asesores le habrán tramitado tarjetas informativas acerca del contenido, mucho de lo cual ella se habrá enterado porque fue Jefa de Gobierno de la CDMX en consonancia con el gobierno encabezado por AMLO, del que habla Scherer. Pero, las referencias a Ramírez Cuevas y a Mario Delgado haciendo acuerdos con Sergio Carmona, conocido como “el rey del huachicol”, para financiar campañas de candidatos de MORENA son señalamientos que impactan rudamente al “movimiento” y confirman todo lo que denunciaba la oposición en la campaña electoral de 2021 en Sinaloa, Michoacán, Baja California, Nayarit, etc. Peor aún, es denuncia pública que en cualquier sistema democrático obliga a ser atendida por cuanto a que, en el caso específico de Jesús Ramírez, se desempeña como jefe de asesores de la presidenta. Se acepte o no, la denuncia de Sherer relativa a Cuevas Ramírez tendrá consecuencias, que se presenten pruebas dicen algunas voces, pero, ¿porqué el supuesto agraviado, Ramírez Cuevas no denuncia? He allí una papa caliente que el libro de Scherer pone en manos del gobierno.
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