“Después de Venezuela sigue Cuba”, “Cuba no tarda en caer”, “Colombia y México están en la lista” son algunas frases que la mayoría de los medios de comunicación manejan sobre las próximas acciones del gobierno de Estados Unidos bajo el pretexto del combate a los grupos del crimen organizado, esto es, bajo una bandera que tiene amplio apoyo social pero en el fondo del asunto hay algo más que “combatir” a los carteles de las drogas.
Se habla que ante la caída de Nicolás Maduro uno de los países mayormente afectados es Cuba, el mismo presidente Trump ha señalado que el régimen cubano dejará de recibir apoyo en petróleo y recursos económicos del gobierno venezolano, esto significa, poner en mayor riesgo la viabilidad del régimen que se ha logrado mantener a pesar de las constantes y presiones de Estados Unidos, sin embargo, es de esperarse alguna reacción de Rusia y China y no será por su amor a los países del caribe sino para la protección de sus propios intereses.
Ante este escenario seguramente el presidente de Cuba Miguel Díaz-Canel desde el balcón presidencial y con la vista hacia México cantará – un éxito de Chayanne – así:
“Cuando las cosas del todo no van bien
Cuando me siento vencido por caer
Te necesito a mi lado”
“Cuando se quiebra en pedazos mi alegría
Y está de cuestas treparme por la vida
Te necesito a mi lado”.
“Cuando conmigo estoy tan solo
Y no encuentro otro modo de seguir
Pienso en ti y lo demás está de más
Entonces vuelvo a comenzar
Cuando pienso en ti te juro gano la batalla”.
“Pienso en ti y lo demás está de más
Entonces vuelvo a respirar
Cuando pienso en ti mi cuerpo recupera el alma”.
Nadie debe decirse sorprendido, está claro la posición del presidente Donald Trump en buscar y lograr consolidar la fuerza económica y política de EU en la Latinoamérica, más allá del respeto al Derecho Internacional – desde el punto de vista del gobierno norteamericano – están los intereses de Estados Unidos y esta realidad política no puede ni debe minimizarse e ignorar como si no pasara nada o Trump respetará sus dichos que de manera temeraria y descarada realiza de manera permanente.
El régimen instalado por Fidel Castro y continuado por su hermano Raúl ha firmado de recibido las últimas declaraciones del presidente Trump sobre su futura relación con Cuba y lanza al mar un lamento para que llegue a México:
“Cuando decido de pronto que voy a partir
Cuando me alejo en secreto del todo de mí
Te necesito a mi lado”.
“Cuando derrumbo mis sueños y los doy perdidos
Cuando después de intentar se cierran mis caminos
Te necesito a mi lado”.
El mensaje con la detención y sustracción de Maduro de Venezuela fue de tal fuerza que un presidente “envalentonado” como Gustavo Petro – Colombia – rápido se lanzó a los “brazos” de Trump y pronto se reunirán en la Casa Blanca y seguramente Brasil seguirá los pasos, ¿acaso no habrá oposición organizada de países ante los desplantes y abuso de poder de Estados Unidos?
Si Venezuela con toda su riqueza petrolera y “fuerza militar” tantas veces presumida por el régimen guardo silencio en las calles y no hubo manifestaciones multitudinarias de apoyo a Maduro, ¿qué puede esperar Cuba? Es por ello que Maduro dejó grabado un canto para México que dice así:
“Cuando derrumbo mis sueños y los doy perdidos
Cuando después de intentar se cierran mis caminos
Te necesito a mi lado”
“Cuando conmigo estoy tan solo
Y no encuentro otro modo de seguir
Pienso en ti y lo demás está de más…”.
El gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo ha sido cuidadoso para no caer en “discursos revolucionarios” que afecten las relaciones con Estados Unidos, nadie discute la defensa de la “Soberanía nacional”, sin embargo, lo que si se discute es que en estos tiempos de definiciones y de un nuevo escenario internacional se “juegue” al “hermano solidario” cuando hay millones de mexicanos que esperan la solidaridad del Estado en la defensa de sus intereses, el mensaje de Trump – con la caída de Maduro – fue contundente, de igual tamaño debe ser el mensaje del Estado mexicano al dejar en claro que la defensa de la “soberanía nacional” no es una defensa a los Cárteles de la drogas que lastiman y causan dolor y sangre entre las familias mexicanas.
La complicidad entre funcionarios de todos los niveles de gobierno, la impunidad que los rodea y la protección que presumen por vestir chaleco color guinda es una tarea pendiente que se debe atender no por el bien de Estados Unidos sino por qué – como lo dice la máxima electoral de morena – “Por el bien de todos…primero México”.
Siempre nos han caído bien los cubanos, la relación con ellos ha sido histórica, sin embargo, hoy las cosas son diferentes y hay que replantearse la relación México – Cuba y seguro haya que cantarle al presidente Miguel Díaz-Canel después de valorar qué tanto conviene a México seguir con las “ayudas humanitarias”:
“Pienso en ti y lo demás está de más
Entonces vuelvo a respirar
Cuando pienso en ti mi cuerpo recupera el alma…”.
P.D.- Con el ánimo que rechazar el apoyo militar de EU en el combate al crimen organizado en territorio nacional sea única y exclusivamente en defensa de la “Soberanía nacional” …Escribiré otro día.
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