abril 10, 2026

En Esta Hora

Porque la noticia… no puede esperar

Binomio político para un pastel

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Ya casi para cumplirse el primer cuarto del periodo presidencial aun no se desvanece la percepción acerca de un mando compartido en el país, es la sombra del Maximato a la vera del vecino de Palenque en permanente amago sobre un poder presidencial acotado, como si solo fuera prestado. “El poder político no se comparte”, es máxima emblemática de toda autoridad que se respete, sin embargo, el tono de las circunstancias se cierne como nube oscura sobre quien al asumir el poder heredó un paquete de onerosos expedientes: seguir a pie juntillas el guion diseñado para consolidar el proyecto cuatriteista, tal como lo exige la ortodoxia de la izquierda en el poder, ni un paso atrás, independientemente de cuanto ocurra en el contexto social y económico del país. En ese contexto pareciera que la prioridad no radica en la solución de los grandes problemas nacionales sino en la ejecución de medidas acordes con la ideología transformista.

Pero las circunstancias apremian a quien gobierna, es su responsabilidad histórica la que está en juego, luego entonces es imperativo asumir plenamente el mando, sin importar la fricción qye como consecuencia acarrearía el trance. La oportunidad surge obligada: las candidaturas a cargos de elección popular: para alcaldes, para diputados y para gobernadores. ¿Cuántas y cuáles serán de la presidenta, y cuáles y cuantas de López Obrador? ¿No acaso debieran ser todas de la presidencia? Así lo sugiere la ortodoxia mexicana en la materia, pero el expresidente no está pintado y sigue siendo el rey del sector de los “duros” de la cuartaT. Ya salgado Macedonio abjuró de su adelantada adhesión al prurito anti nepotista de la presidencia y va girando su postura para conseguir la candidatura al gobierno de Guerrero, porque si se espera dentro de seis años “irá en muletas”. Rafael Marín Mollinedo, ex titular de Aduanas, es el candidato de López Obrador para Quintana Roo, aunque la presidenta tiene en mente otra candidata. Lo mismo ocurre en Baja California y Sonora. El pastel de 17 rebanadas está en juego, pero no menos importante será la decisión de candidaturas a diputados federales porque estará en juego la vorágine reformista de la Constitución General y los prolegómenos de la sucesión presidencial de 2030. En tiempos “normales” no existiría esta disyuntiva pero así sucede cuando eso ocurre.

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