mayo 11, 2026

En Esta Hora

Porque la noticia… no puede esperar

Duarte y Rocha

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A Javier Duarte se le abrió proceso por lavado de dinero y asociación delictuosa y fue condenado a nueve años de prisión, por esa acusación debió haber salido en libertad en abril pasado, pero sigue en prisión acusado, ahora, por peculado. En 2016, ultimo año de su mandato el escándalo provocado por su desordenada gestión administrativa subió de tono al grado de originar que en su propio partido y en el gobierno federal hubo voces de desaprobación pidiendo actuar en su contra conforme a la ley. No tuvo protección presidencial e incluso fue expulsado de su partido, el PRI. Duarte no permaneció en el gobierno hasta el término de su periodo porque solicitó licencia y escapó para evitar la acción de la justicia, sin embargo, fue aprehendido en Guatemala en abril de 2017 y enviado a México. No hubo impunidad ni protección y Duarte fue encarcelado.

Al gobernador de Sinalia, Rubén Rocha Moya, se le acusa de mantener vínculos con el cártel de Sinaloa por lo cual el gobierno estadunidense ha pedido su extradición para juzgarlo en sus tribunales. De acuerdo con el Tratado de Extradición signado por México y los Estados Unidos la petición no necesariamente debe ser acompañada de pruebas, sin embargo, el gobierno de México las exige en aval de la solicitud de extradición, ese pedimento posterga la posibilidad de un Rocha Moya detenido y aumenta el riesgo de tensar aún más las ya complicadas relaciones entre ambos gobiernos. Obviamente, México no debe actuar en automático para complacer la dicha solicitud, pero el clausulado del Tratado de extradición es bastante claro y no permite argucias políticas. Así las cosas el gobierno mexicano se coloca en situación realmente complicada porque al interior del país aumenta la percepción relativa a un “narco gobierno”, y en el exterior nos observan con ojos críticos porque la violencia que nos carcome no cede y pone en duda la capacidad del gobierno para enfrentar por sí solo a la delincuencia organizada acrecida aceleradamente durante el permisivo periodo de los “abrazos, no balazos”. Lo peor, no sabemos de cuántos capítulos será este episodio de confrontación entre ambos gobiernos, mucho menos cuál será su epilogo.

Imagen de portada: Javier Duarte y Rubén Rocha Moya///Redes sociales

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