Es inherente no pensar en aquella canción de mediados de los 70s cuando uno ve a Rocío Nahle descender de su camioneta y no sólo atender a los vecinos de aquella carretera Boca del Río-Medellín, sino dirigirse a una niña arrollada junto con su madre por un motociclista. Orden tras orden tras orden… No la muevan, vamos a poner un puente peatonal, que venga una ambulancia del Covadonga, etcétera. Ingeniera, paramédico, constructora, perito y Gobernadora: “Creo en vos, arquitecto, ingeniero, artesano, carpintero, albañil y armador”, cantara Elsa Baeza.
No es sorna, no es burla, ni nada parecido. En verdad se espera que cada instrucción dada, cada expresión otorgada, en breve se haga una realidad. Los vecinos claman por principio algo sencillo: topes. Hay exceso de velocidad. Se entiende por la nota que se manejó en diversos medios, que la señora y su niña fueron alcanzadas a orilla de carretera por una moto que perdió el control al paso de un carro a gran velocidad. Por eso los topes.
Ahora bien, si bien es cierto, no es de su competencia, ojalá que cuando venga a Xalapa la Gobernadora, eche un ojo justo en la Plaza del Juguete. Aprovechando que a todas luces hay una buena relación con la empresa Chedraui, les haga la observación que allí, igual falta un puente peatonal. Hasta donde tengo entendido, sólo el ADO yendo de Veracruz a Xalapa, da un giro para pasar al otro lado y que desciendan en Plaza El Juguete… pero los que no vienen en ADO se la tienen que rifar cruzando la carretera… pueden ser potenciales clientes o hasta mismos empleados de dicha plaza…
Como sea, habrá que esperar qué resuelve Rocío Nahle en el tramo de Paso del Toro donde descendió para escuchar a los vecinos al ritmo de Elsa Baeza: “Creo en vos, arquitecto, ingeniero, artesano, carpintero, albañil y armador”…
Hablando de Puentes y hablando de Nahle, se dice que en Política hay puentes que no se cruzan y en el Congreso del Estado cuentan que una legisladora quiso usar uno, y no precisamente el que uso para ir a mi “jaus”…
La diputada, quien se enfrascó en algunos líos con autoridades, pidió el apoyo de otra persona, muy cercana a doña Rocío, para que resolviera sus problemas, lo que al enterarse la mandataria, por supuesto que lanzó el grito: Yo soy la Gobernadora!
Así que si ven a la diputada de perfil bajo, sin hacer mucho ruido, es porque ya entendió que quien manda en Veracruz, es Nahle, nadie más.
PUENTES
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